sábado, 18 de enero de 2014

MARCAS

Me hice un tatuaje...
A decir verdad nunca me gustaron los tatuajes.
Han sabido despertarme críticas y repudios...
Pero me tatué el nombre de Delia en la muñeca izquierda. El nombre de Delia grabado en mi piel para siempre.
Sencillamente, hice visible la marca que ya llevo, desde siempre y para siempre, en el alma.
Eso, justamente, fue lo que me ayudó a tomar la decisión...Un día, hace ya algunos meses me puse a pensar en dos cosas: primero, en que solemos soportar marcas en el cuerpo que no hemos decidido; y segundo, que portamos marcas en el alma que podemos decidir hacerlas visibles en el cuerpo.... Así empecé a darle forma a esta decisión.
Yo se todo... Ya se han encargado de hacérmelo saber y, sobre todo, de hacérmelo sentir. Se, bien que sé, que no soy la única a la que se le ha muerto un ser querido y que hay tragedias mucho peores que la mía... Se que soy intensa y febril. Se qué soy exagerada y manifiesta. Se que soy vehemente y que puedo ponerme hincha pelotas (o ser siempre hincha pelotas, si querés) Pero así soy... Para todo... Para amar, para sentir, para pelear, para ayudar, para duelar.... No me siento ni la más desgraciada ni la dueña del dolor... No... En absoluto... Me siento infinitamente triste. Y soy cobarde... no puedo con la soledad del dolor. Me enloquece... Necesito compartirla, convocar al abrazo, llamar al consuelo... La injusta y temprana partida de Delia tiene para mi la dimensión de todo mi dolor. Me re significa todas mis ausencias. Me deja huérfana de toda orfandad.
Entonces, el tatuaje.
Hacer visible esa marca indeleble que llevo en el alma.
Un tatuaje pequeño, sencillo y bonito.... Como era ella. A la vez inmenso (como ella era) en su significado.
En el brazo izquierdo. Para que esté conmigo en cada puño en alto, en cada V de la victoria.
Para que se vea que la llevo conmigo en cada hora de mis días
Para que me pregunten qué significa "ese nombre" y poder hablar de ella.
Para que sea evidente que está entre mi y toda la realidad.
Quizá así pueda satisfacer esos tantos pedidos de que "la deje ir"...
En este eterno homenaje, que le hago y me hago, traigo a mi padre y a mi madre. Y a todos los duelos que ella supo consolar y acompañarme...
Convoco a todas las Stella que he sido para acordar un poco sobre las Stella que seré sin Delia.
Celebro la casa de Anatole France, la de la avenida San Juan, la de la avenida Rivadavia y finalmente la casa de Mansilla... todas sus casas que fueron también mías y, fundamentalmente, fueron casas de mi madre... 
Recobro la mano bajo la almohada de la infancia, el tazón de café con leche con pan adentro, el papel araña azul de los cuadernos de las primeras letras, los ojos asombrados por la inmensidad de la ciudad inmensa, los primeros libros y las primeras músicas, las despedidas y los reencuentros, los tres soles de sus hijas, el dolor por sus amados compañeros, la abundancia de sus abrazos, su mano en la panza calmando mis contracciones de parto, la generosidad de su sonrisa, la trascendencia de sus consejos, el azúcar en mi boda, la inmensidad de su paciencia.
Todo en estas cinco letras que adornan, y honran, para siempre mi muñeca.
 Fraternal regalo que me he permitido ofrecerme en este cumpleaños que ahora empieza.
Ella seguramente no aprobaría esta decisión mía. La tomaría como uno de esos extraños pasos de esta hermana, demasiado extravagante para nuestra sencilla vida.
Pero enseguida me miraría con ternura, buscaría la mirada de mi madre, y con ronca voz, cargada de ironía, seguramente le diría: "oye madre, si tu hija tiene tatuaje... ¡Anda en pandilla!". Lanzaría una abundante carcajada y abriendo generosamente sus brazos tomaría mi cabeza entre sus manos y la llenaría de besos.


viernes, 10 de enero de 2014

Frida Kaplan


Hoy (por el 9 de enero de 2014) "volví" a lo de Frida Kaplan... Y fue emoción... Siempre que "vuelvo" sucede la emoción, porque la emoción es terreno de Frida Kaplan...
Frida es refugio que siempre me recibe mullidito; es abrazo que siempre me cobija; es reflexión siempre profunda...
Es el contacto con el contacto; es la atención en la tensión y la intención en la atención.
Es un olor y un color a hogar conocido y extrañado. Casi propio...
Parafraseando (o plagiando, no sé bien) al Gordo Troilo, enuncio que no es cierto que "volví" porque no se puede volver a un lugar del que una nunca se ha ido. Del qué nunca me iré...
Pero qué placer el sentir los "elementos en la espalda", la "columna visualizada" y la "actividad interna" después de tanto tiempo...
Hoy (por el 9 de enero de 2014)  Frida, alrededor de las 19.30, me hizo sentir frío en un lugar sin aire acodicionado en el corazón del Once. Porque así es Frida: mágica.
Y gracias a esas cosas buenas de la vida, yo disfruto de su magia. Y de su amor, que es el mío.
¡¡¡Te quiero, Frida Kaplan!!!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Palabras y Actos


Que Vincent nos pinte otro cielo, menos gris y tormentoso.
Que los relojes no den las horas tan exactas.
Que Chaplín nos regale carcajadas.
Que el arte nos someta
Que Serrat nos susurre su penúltima canción.
Que Isadora vuelva envuelta en todas las banderas y se instale en las plazas.
Que se inunde de risas y de ideas el Congreso.
Que los cartoneros se hagan dueños de Papel Prensa.
Que se repartan golosinas gratis.
Que los caceroleros guarden sus injustas cacerolas.
Que demolamos los muros de la red y nos reunamos en las casas a cantar, a bailar y a leer.
Que la amistad no suceda en las redes sociales.
Que subamos a un barco a recuperar el horizonte y que un cometa brillante pase justo a llevarnos de paseo.
Que Alicia nos invite a tomar la merienda y nos hable de lo eterno.
Que Alejandra escriba un poema más.
Que le entreguen premio Nobel a los amigos y amigas que a la madrugada derraman tus lágrimas.
Que si los que amamos mueren, vuelvan.
Que la primavera dure seis meses este año, y que todas sus mañanas huelan a jazmines.
Que el otoño dure los otros seis meses.
Que las noches nos emborrachen de sueños.
Que los sueños se hagan realidades.
Que un decreto acabe con el hambre.
Que no mueran las mascotas.
Que Cristina no se enferme nunca más.
Que todas las Abuelas le cocinen a sus Nietos.
Que nuestras Madres vuelvan a parirnos en una realidad más justa.
Que Elis nos cante sus penas y Caetano sus amores.
Que nuestras palabras coincidan con nuestros actos.

Que aparezca la alegría... como entonces.

Que tengamos 2014 motivos para reir a carcajadas.

Stella Matute
Diciembre, 2013


miércoles, 18 de diciembre de 2013

A qué mesa elijo sentarme

MESAS QUE VALEN LA PENA. O LA ALEGRÍA.
Hoy estuve en la cena que UOCRA Cultura ofreció a lxs trabjadorxs de la cultura que pasaron por su escenario.
Una verdadera fiesta nacional y popular con la mesa bien servida, manteles blancos, asado, vino, pan, brindis, abrazos y muchos dedos en V. Un verdadero homenaje a lxs laburantxs de la cultura... a esxs que le ponen (le ponemos) mucha militancia al asunto.
A mí nunca me ha sido fácil este camino... Tengo las muñecas transplantadas 27 veces de tanto remar... Y son muchas las veces que el desánimo me gana... Pero son noches como las de hoy las que me inyectan optimismo y fuerzas... ganas y energías... garra y esperanzas...
Un casco amarillo como premio.
Palabras emocionadas que hablan del laburo como estandarte.
El trabajo como construcción de la Cultura.
Un emocionante y apasionado discurso de José Luis Castiñeira de Dios... imprescindible Artista que no apela a estridencias para ofrecer su arte y poner su ideología al servicio de todos y todas...
Un impecable y exquisito piano de Facundo Ramírez, atravesando el alma y acompañando la deliciosa y profunda voz de Yamile Cafrune.
Sublime arte el de Franco Luciani con su armónica, agallinando pieles...
Pepe Colángelo nos regaló milongas y tangos... Y el Chiqui Pereyra se prendió con lo suyo.
Y siempre la simpatía inacabable de Gastón Barral, gran anfitrión.
Algo de humor.
Mucho de risas.
Sobredosis de abrazos.
Incontables brindis.
Comer un cacho de carne, un poco de pan y tomar un vaso de vino...
Una mesa bien servida. Amigos y compañerxs. ¿Hay algo más argentino? ¿Hay algo más nacional?
Hoy... en el que la palabra "ideologia" suele estar tan castigada en nuestro "medio" (tan extremo hacia la frivolidad y el ¿glamour?) haber sido invitada a ese banquete nacional y popular, me da esperanzas.
Esperanzas de que algo del laburo de los que la yugamos sin guita y a prepotencia de “lomo” sea alguna vez valorizado. Esperanzas de que sean estas mesas, servidas por laburantes para laburantes, tengan cada vez menos ausencias y sean las que de verdad valgan la pena. O la alegría.
Yo elijo, sin dudas, sentarme a esa mesa.
Gracias Gastón!!! Gracias UOCRA!!!
Stella Matute Actriz - Gestión Cultural



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viernes, 6 de diciembre de 2013

Adiós a Mandela

Cuando Nelson Mandela ganó las primeras elecciones (a 4 años de ser liberado después de 27 años preso), Lautaro y yo íbamos en un taxi cuando por la radio dieron la noticia...
Yo manifesté mi alegría con un ¡¡¡BIENNN!!!! entre alarido y susurro...
Lauti entonces preguntó: "¿Qué pasó, mami? ¿Por qué te pusiste tan contenta?".
A lo que yo contesté: "Porque ese hombre que ganó las elecciones estuvo preso durante muchos años".
Lauti: "¿Y por qué estuvo preso?"
Yo: (entre bruta y sintética) "Por ser negro, hijo".
Se hizo un silencio que duró varias cuadras, hasta que Lautaro lo rompió con esta pregunta: "¿Y lo soltaron porque se volvió blanco?"

Casi chocamos del ataque de risa que tuvo el taxista...


95 años... Una vida completa...
Nos deja su legado y sus logros. Va mi homenaje en forma de cálida anécdota... para despertar una sonrisa que lo recuerde como lo que fue: un luchador incansable.

Nelson Mandela: ¡Presente para siempre! Gracias por su lucha. Por sus luchas. Por su vida. ¡Gracias!


 ¡Ah! Lautaro tenía 5 años en aquel momento.

Exiliada, me siento

Desde que tengo claros recuerdos del vivir, me he sentido siempre una exiliada. Sentimiento que me acompaña desde la muerte de mi padre... demasiado temprano.
Resignifica-se hoy con la ausencia de Delia... Delia... mi hermana hermana mía... la extraño tanto.
Exiliada me siento... Extranjera... Forastera de otros tiempos y otros soles.
Familiar sentimiento y desconocido a la vez... pero cierto, indagado, palpable, verdadero.
 Acá estamos... tan lejos y tan cerca. Tan afuera y tan adentro. Tan entrañable y extraño.
Extranjera... exiliada... pero cerca... Como hace tanto, como siempre, como mañana.

"Demasiado cerca desaparece", dice Dal Masetto en un libro que Delia, justamente, me regaló hace más de diez años... Y ese mismo autor dice: "oscuramente fuerte es la vida", en otro título. Dos emblemas que hoy impregnan mi presente.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Moderación

No soy moderada y a esta altura no quiero serlo. Porque si bien muchas veces mi falta de moderación se me vuelve en contra en muchísimas otras opera a mi favor. No soy moderada en el amor ni en la entrega ni en la lealtad ni en los esfuerzos ni en la solidaridad ni en el trabajo en equipo ni en la lucha por lo justo ni en la defensa de mis amigos ni ni ni... No soy moderada... Esa falta de moderación también hace que sea quien soy en el escenario... o en la amistad. Nadie me pide que sea moderada cuando ensayo, o cuando amo, o cuando río, o cuando entrego. ¿Por qué, entonces, debiera yo ser moderada en los enojos, en las tristezas, o frente a la injusticia? No soy moderada. Y ya no voy a aprender... No ya porque no puedo sino porque no quiero... Escribí algo parecido a esto en un mail y cuando lo releí sentí que es una declaración... y la hago.)

jueves, 21 de noviembre de 2013

Cumple Musante 2013


jueves, 7 de noviembre de 2013

Amor de Alto Vuelo

"Las grullas son conocidas por su danza nupcial. 
Cuando dos grullas demuestran interés en formar una pareja, 
efectúan una danza que consiste en una serie de saltos muy vistosos. 
La relación puede formalizarse en unas horas, otras veces toma meses de brincos y maromas. 
Una vez que se deciden y se establece la unión, se vuelven inseparables. 
La pareja, entonces, durará años, y muchas veces toda la vida. 
Por lo general andan en parejas y ambos integrantes son de apariencia muy similar.
Demuestran extrema protección hacia sus nidos y sus crías...


Son aves de alto vuelo, de hecho son las aves que más altura pueden alcanzar."

Se casan César y Gabriel... Y hay celebración, emoción y algarabía. Un amor que ya hizo camino, que ya  atravesó tormentas, que ya hace historia... Esta Boda está significada por historias de grullas. Y desde ahí edifico mi deseo. Que la danza nupcial de César y Gabriel tenga alas desplegadas al brillo y locura, que haya brincos y maromas; que se reinventen inseparables; que duren toda la vida, que protejan sus nidos y sus crías... y que remonten alto vuelo atravesando el inacabable arco iris del júbilo...



miércoles, 30 de octubre de 2013

30 años de Democracia

Aquello también fue glorioso... También fue la sensación de estar en la pluma que escribía la Historia. Ahí estuve. Teníamos la sensación de que nos habían sacado una mordaza. De que nos habían desatado las manos. Como ayer (día en que festejamos nuestra Ley de Medios), nos abrazábamos con quienes nunca habíamos visto antes. 30 años. Votar por primera vez... Nudo en la garganta, brillo en los ojos y flores en la sonrisa. Ha pasado mucha historia. Han intentado ponernos de rodilla. Pero aquí estamos, con las banderas bien altas y el ojo bien alerta. ¡¡¡¡¡Gracias Democracia por estar entre nosotros!!!! Te tenemos y vamos a defenderte.
(Extraño a Delia. Siempre.)



lunes, 28 de octubre de 2013

DE TRIUNFOS DERROTAS Y TRAGEDIAS

DE TRIUNFOS DERROTAS Y TRAGEDIAS
Catarsis desordenada desde el centro de la pasión.



Que ayer el Frente para la Victoria, con todo el inmundo aparato mediático y los grandes padrinos mafiosos de la política en contra, haya quedado con la mayoría en las dos Cámaras no sólo no me parece una derrota... me resulta una hazaña. Podemos hablar de deseos, de ilusiones, de perspectivas, de proyecciones, de necesidades, de mediciones, de fuerzas... pero después de los durísimos embates de los últimos meses, a mí (dirán que estoy loca) no me resulta una derrota el resultado eleccionario de las Legislativas. Me entristecen, obvio, algunas cosas. Pero para mí, el FpV no salió derrotado.
La que sí salió derrotada, definitiva y humillantemente derrotada, es la sociedad argentina en su conjunto. Todxs y cada unx de nosotrxs ha sido derrtadx con la entrada al Congreso de gente como De Angelis, Del Sel y Olmedo... O haber devuelto a la escena política a Lilita y a Pino. Eso sí es una derrota. Esa es una derrota que nos costará carísimo y en la que todxs y cada unx de los argentinxs estamos involucradxs. Y yo responsabilizo a los necios. A vos, a vos a vos a vos y a vos. Sí, también a vos.
Siempre me ha molestado esa frasesita que reza "cada pueblo tiene el gobierno que se merece". Me resulta reaccionaria. Me resulta sentenciosa... Sin embargo desde ayer se me viene a la cabeza con un sentimiento que no me gusta pero que me atraviesa... Si después de 30 años de Democracia, y de habernos levantado de las más absolutas ruinas, que como sociedad le permitamos a tres energúmenos de semejante calibre (para empezar a hablar) entren a participar de los destinos de nuestra Patria, es porque algo malo nos mereceremos... Que devolvamos al Congreso a una desquiciada dañina y a un mentiroso estafador...  Es porque más que una sociedad nos hemos erigido en una suciedad incapaz de limpiarse... Y lo cierto es que en los votos que estos tipos ejerzan durante su gestión, vamos todos involucrados... Vamos todos sentenciados.
Esa es la verdadera derrota. Una derrota que vos has favorecido aunque no los hayas votado a ellos. Sí, vos. Vos que hace 30, 25, 20 años luchabas en mi misma vereda pidiendo Justicia para los genocidas y hoy te quejás y te quejás. Vos, que caminaste conmigo kilómetros de Plaza reclamando derechos que hoy tenés, pero te seguís quejando. Vos que compartías mi hambre a finales de la década del ´90 y hoy vas dos y tres veces a la peluquería y ahorrás para irte de vacaciones y te vas de vacaciones y te seguis quejando. Vos que comías día por medio y hoy te pagás clases individuales de música, y te seguís quejando. Vos que criticás y abominás absolutamente todo desde la minúscula altura de tu reino con rueditas y teclado y pantalla incorporados pero no proponés una alternativa, absolutamente nada, ni siquiera una idea, mientras te sentís el Ché Guevara desde tu mediocre militancia feisbukiana. Vos que vivís de la jubilación ahora digna de tu vieja pero te permitís hablar pelotudeces sobre el 82% móvil. Vos que criticás la Tarjeta SUBE pero jamás pagaste un pasaje en colectivo con monedas y al doble de precio porque justamente disfrutás los beneficios de la SUBE. Vos que gritás a los cuatro vientos que nadie te regaló nada pero seguís pagando la luz, el gas, la telefonía y el agua con subsidios del Estado. Vos que ahora mandás a tu hijo a la Universidad pública recientemente inaugurada pero considerás que es sólo por tu esfuerzo. Vos que te quedaste en la calle y te fuiste reconstruyendo y creés que fue sólo por obra de tu gracia... ¿qué te pasó en aquellos años? ¿te habías convertido en un vago? ¿no te pusiste a pensar que es la reactivación de aquel país hecho trizas lo que te ha ayudado a volver al circuito laboral?
Vos que despotricás  por el “cepo al dólar” y no viste un dólar en tu vida. Vos que jurás que “ya la guita no te alcanza” pero te vas cada enero a veranear a Grecia o a Marruecos o a Indonesia o a Turquía, al grito de "antes era distinto". ¿Antes cuándo? ¿Cuando vos también te ibas y despilfarrabas dólares mientras muchos nos quedábamos y canjeábamos un placard como parte de pago de un alquiler? ¿Sabés quién te sostuvo aquellos años? El hambre de muchos, entre los que yo me contaba...
Vos que seguís creyendo en una hiper mega perimida revolución bolchevique mientras negás una revolución real que sucede ante tus ojos. Vos que de tanto mirar alturas revolucionarias te perdés de sumarte a esta revolución posible.
A todos ustedes, a vos a vos a vos a vos y a vos,  responsabilizo de esta verdadera derrota de la sociedad argentina. La de permitir que la derecha avance y nos ponga en riesgo. En riesgo de que esta derrota se convierta en tragedia. En una de esas tragedias que ya conocemos que ya padecimos y que siempre acecha.
Sí, sí, ya sé que faltan muchas cosas. Muchísimas. Y que algunas cosas no están buenas. Y que hay algunas injusticias que no se han solucionado. Lo sé. Y si no le damos tiempo no lo vamos a lograr. Si no ponemos el hombro, no lo vamos a lograr. Si no apoyamos lo hecho, no lo vamos a lograr.
Yo me enorgullezco, ME ENORGULLEZCO, de apoyar a este Modelo de Gobierno que me ha devuelto la dignidad del laburo, que me permite ver a los genocidas presos, que respeta a nuestras Madres y Abuelas, que construye escuelas y universidades, que facilita la posibilidad de tener una vivienda propia, que ayuda a los que menos tienen. ME ENORGULLEZCO de haber votado al Frente para la Victoria. ¿Vos podés decir lo mismo? ¿Podés hablar de orgullo? ¿No sentís que hayas votado a quien hayas votado, has permitido que la derecha avance y nos ponga en riesgo? Porque son tiempos de afianzar lo conseguido, no de coquetear con ideales inalcanzables que ni bien bajan a la tierra se corrompen con la misma corrupción que ves por todas partes... Ya quisiera ver a tus candidatos impolutos de la izquierda gobernando una sociedad de fomento... Ya los he visto... Los he visto gritar a voz en cuello: “ahora el poder lo tenemos nosotros y ellos tienen que obedecernos”, mientras guardaban el librito de trotsky en el último rincón del cajón más oscuro de un burocrático escritorio.
Yo te vi. Te veo. Y te veré. Te veré... y te recordaré este momento.
Plagiando a Galeano, siempre digo que yo no confundo este momento con un paraíso. Pero bien sé que estamos lejos, muy lejos, del infierno que hemos sufrido. Y al que arriesgamos volver con gente como De Angelis, Del Sel, Olmedo, Lilita, Pino y también Massa, obvio, en el Congreso. Esa es la verdadera derrota. Y esperemos que con el tiempo no se nos convierta en tragedia. 

jueves, 24 de octubre de 2013

Morir.

Morir es simplemente irse.
Y que los demás te extrañen.

Stella Matute - 23/10/2013

jueves, 17 de octubre de 2013

Cumpleaños de Francisco


(Publicado en facebook, el 17 de octubre de 2013)

Para seguir, o instalar, una costumbre… te regalo un show de tu imagen y semejanza para que cuando “estés de bajón”, como vos decís, te refugies en ellas, te acunes en esto que sos, que proponés, que construís.
Estos abrazos, estas sonrisas, estas emociones no son “hacia” vos sino “desde” vos que contenés toda la alegría e instalás todo el júbilo.
No están todas las que son… obvio… Titánica tarea sería recopilarlas a todas… (de hecho sólo juntar estas ha sido arduo). Tengo que pedir disculpas porque hay omisiones, olvidos… Pero tengo a mi favor que han sido absolutamente involuntarios. Ojalá no traigan demasiadas frustraciones o almitas ofendidas… Pero, en realidad, también de eso se trata la vida, ¿no?. Por un lado los encuentros y sonrisas y felicidades; y por otro omisiones, olvidos, frustraciones, ofensas…
Mas como tu ángel propone tanta maravilla, todo será compensado. Y esas involuntarias ausencias son presencia por prepotencia del abrazo, ese abrazo que vos parís a diario desde la entraña misma del amor que te convoca y te provoca.
Y así, desde ese abrazo, caminarás un año más. Este que hoy te comienza.
Se llenará de presencias sonrisas amores brindis encuentros celebraciones festejos que sin duda, y una vez más,  le ganarán a las ausencias, las frustraciones, el desencuentro, las omisiones…
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, FRAN!!!
Te quiero con el alma toda.


p.d. El orden de las fotos intentó ser alfabético pero luego fue un tanto arbitrario. Muchas de las fotos son de la talentosa Silvina Macri, a  quien agradezco su involuntario aporte… Que yo aparezca en más de una no es un error. Es deliberado. 

jueves, 10 de octubre de 2013

Morriñas


Qué lindo era el futuro, / el futuro / del pizarrón de cuarto grado, / todo echo con tizas de colores / y una confianza buena, / de las viejas, / de esas que ya no se consiguen / ni pagando al contado. / Era realmente lindo, lindo / aquel futuro / del pizarrón de cuarto. / Había chicos decentes / tomados de la mano, / chicos con las orejas limpias, / y las medias derechas, / y los dientes seguramente cepillados. / Juro que era lindísimo / el futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Había toros, libélulas y ríos, / había trenes, palomas, y silos, y aeroplanos, / había campos, y escuelas, y edificios altísimos, / había vacas y ovejas / bellamente pastando. / Había una iglesia, y un trigal, / y un puerto con muchísimos barcos. Al fondo , por supuesto, / un ancho sol naciente en amarillo, / con sus ojos, su boca, su sonrisa, / en realidad / bastante parecido / al de la tapa del cuaderno “Sol de Mayo”, / pero de todos modos era una maravilla / aquel futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Ah, si pudiera entrar en el futuro, / en el futuro aquel en seis colores, / del pizarrón de cuarto grado. / Cómo caminaría derechito / hacia el gordo sonriente en amarillo, / acogedor, humano. / Cómo andaría entre toros, libélulas y ríos, / y trenes, y palomas y aeroplanos. / A lo mejor iría / tomado de la mano / de algún chico decente, buenito, bien peinado. / Caminaríamos alegres y llenos de esperanza / porque, es claro, / el camino sería bello y fácil / como eran los caminos del futuro / en el lindo futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Sin barreras, sin piedras, / sin pozos, sin semáforos. / Nadie nos pediría documentos, / ni nos requisarían baleros subversivos, / ni nos sospecharían ladrones / o extremistas, o infiltrados. / Nadie nos metería por supuesto / en un atroz fantasmagórico Ford Falcon, / Ni mucho menos iríamos a aparecer al otro día / entre unos pastizales por Ezeiza / junto a un montón de cápsulas servidas, / ni dirían los diarios / con sus letras chiquitas y su fea sintaxis, / cosas como “se procedió a identificarlos”. / No, no, / sencillamente no, / porque éso no figuraba para nada en el futuro, / porque eso la señorita no lo había dibujado / con borrador, y tiza y esperanza / en el prolijo y diáfano futuro / del pizarrón de cuarto grado. / El cual como se sabe estaba todo hecho / con tizas de colores, / con un redondo “Sol de Mayo”, / y una confianza buena, / de las viejas, / de esas que ya no se consiguen / ni pagando al contado.
(Humberto Constantini)

sábado, 28 de septiembre de 2013

Fin de Temporada.

Allá iremos... A la úlitma...
Imposible no hacer un balance, un recorrido por el camino transitado en estos nueve meses. Nueve meses... Una gestación, un parto.
Ensayé "Fragmentos de un pianista violento" en el comienzo del dolor más profundo. Un dolor de parto. Parto del que voy naciendo todavía...
Hoy me pregunto cómo lo hice. Cómo pude. Cómo me animé.
Pero fuimos y parimos y estrenamos y recorrimos. No hubiera podido sin tanto apoyo como el que recibí de mis compañeros. Y de mi compañero. Gracias Fernando Alegre Alicia Naya Martín Althaparro . Y un gracias así de grande a Fernando Musante . Sin la contención y el aliento de cada uno de ellos no hubiera podido.
Y qué suerte que pude. Desde las entrañas mismas del dolor encaré cada ensayo. Desde el núcleo de la ira, surgió esa violencia prestada al pianista.
Sanador proyecto. En tantos sentidos. Intenso. De un compromiso diferente... Compromiso personal, compromiso social. Porque abordar el odio y la violencia hacia las mujeres ha implicado mi compromiso no sólo con el arte teatral sino también con nosotras, justamente, las mujeres, y con la sociedad en su conjunto.
Voy naciendo. Y Fragmentos de un pianista violento es parte de ese útero donde se va gestando esta nueva Stella, un poco más sola en esta soledad nuclear de la existencia y también más acompañada.
“Fragmentos…” termina hoy un ciclo para nacer en otro (valgan las redundancias).
Seguirá su militancia imprescindible para visibilizar una tragedia que la mayoría de la sociedad se empeña en minimizar, en negar, a pesar de que nos lleva puestxs una vez por día, como mínimo.
Y yo seguiré con “Fragmentos…”, sin dudas (valga lo simbólico de la frase).
Pero hoy termina un ciclo. Y es imposible no mirar hacia atrás y repasar estos nueve meses. Tan extremos. Tan “de parto”.
Gracias a los que vinieron, a los que difundieron, a los que opinaron, a los que apoyaron, a los que nos premiaron, a los que coordinaron. Y también gracias a los indiferentes, porque nos afirmaron en el camino correcto.
Por las mujeres golpeadas. Por las violentadas. Por las desvalorizadas. Por las violadas. Por las asesinadas. Por ellas. Para ellas. Nuestro trabajo y nuestra militancia. 50 funciones. 50 debates. 9 meses. Ojalá hayan servido y sirvan para algo. Porque ahí pusimos lo mejor de nosotrxs.

Hoy, 28 de setiembre de 2013. Última función de “Fragmentos de un pianista violento” en el Centro Cultural Caras y Caretas. A las 21.


martes, 17 de septiembre de 2013

Premio Gardel para el Ensamble Chancho a Cuerda

Aquí, desde el minuto 21 puede verse ese maravilloso momento que emocionó tanto a los que amamos al Ensamble Chancho a Cuerda , a los que nos sentimos tan orgullosos del recorrido de estos músicos impresionantes, tan jóvenes, que desde hace 7 años trabajan con disciplina para superar el talento que los ilumina.

http://www.youtube.com/watch?v=gu-4SCZaqho&list=UUFgk2Q2mVO1BklRQhSv6p0w


Tanto tiempo...


Tantos años ya...
Desde aquellos mendocinos 15 años en que perdí a mi padre ha pasado "muchaguabajoelpuente"... Desde la ignoracia del dolor adolescente al desgarro de comprensión del adulto. Desde el silencio al alarido. Desde el absurdo paso del tiempo hasta el calor de su callosa mano sobre la mía en un dulce sueño de madrugada...
A veces recuerdo su voz.
Otras, su olor. A gomina y tabaco. A laburo y perfume.
Me sobran ausencias ahora para recordar anécdotas.
Me faltan rincones donde desplegar recuerdos.
Lo extraño.
Como hace ya tantos años...
Desde aquel día en que bajando del micro en Constitución, Delia me decía, con sus manos en mi cara: "Sí... el papi está bien... él ya está bien..."
Y hace ya tantos años... tantos...
Y fue ayer. Y hace un siglo. Y un instante.
La absurda lógica del tiempo... que es mentira que consuela... sólo acomoda un poco. Y por un rato.
Papá. Mi papá. El papi, al decir de mi infancia mendocina.
Y su ausencia sumada a la ausencia.
Y un dolor que no termina. Y comienza en cada dolor que se va sumando.
Sola me siento de tanta orfandad.
Pero aquí estamos.
Terror del tanto tiempo que vendrá sumando ausencias que se suman al tanto tiempo que pasó.
Pero aquí estamos.
18 de setiembre. De hace ya tanto tiempo... Recuerdo todo en cruda cronología del dolor. Cada detalle, cada momento.

Sólo que ahora no tengo con quién recordarlo.


martes, 23 de julio de 2013

Recuerdos del odio. Preguntas del futuro


Recuerdo muy claramente las miradas perdidas de mi madre y de mi padre hablando del odio gorila. Incomprensible odio. 
Mi madre no era peronista y sin embargo contaba con estupor y piel de gallina sobre las cosas que le deseaban a Perón y a Evita. Sobre todo a esta última cuando enfermó... 
Después de aquello vinieron el bombardeo, los fusilamientos, la proscripción, las dictaduras, los desaparecidos, las torturas, el robo de niños, los crímenes atroces, la globalización, el hambre, el país en quiebra...
Con estupor y piel de gallina he leído en estos días sobre la destilación y el perfeccionamiento del odio... Asisto atónita a un tiempo de odio como si nada hubiera existido antes. Como si nada existiera. Como si nada se estuviera poniendo en juego...
Me pregunto sobre la condición humana cuando leo algunas cosas.
Me pregunto sobre el futuro.
Me pregunto sobre el miedo y el horror.
Me pregunto sobre la memoria.
Me pregunto sobre ignorancias y aprendizajes.
Me pregunto...

sábado, 13 de julio de 2013

COMO EN AQUEL TOBOGÁN GIGANTE


En mi San Rafael natal, por allá por los inicios de los ´70, instalaron en una esquina un “tobogán gigante”. Una especie de gran deslizadero artificial por el que las personas se dejaban resbalar por diversión sobre una mole descomunal y de altísimas curvas.
Muy pronto se puso de moda y fue, durante algún tiempo, el más bullicioso punto de encuentro de amigxs adolescentonxs... Allá íbamos con mis hermanxs y todxs mis primxs. Yo era la menor y me llevaban no porque querían sino porque lxs obligaban lxs adultxs de la familia en gran alarde de psicopedagogía...
Era un extraño entretenimiento en el que había más miedo y vértigo que placer... o por lo menos así era para mí. Una explosiva mezcla de miedo y alegría difícil de soportar.
Delia ya vivía en Buenos Aires en aquel momento, pero fui con ella un par de veces cuando andaba por allá vacacionando... Fueron esas las pocas oportunidades en que me sentí segura sobre esa raída alfombra que nos permitía deslizarnos por los acentuados vaivenes del coloso. Delia, como siempre, comprendía mi miedo y me daba el aliento necesario y respetuoso que yo necesitaba. Mis primxs, y ni hablar de mi hermano, solían reírse y burlarse de mi susto y obligarme a “ir adelante” que era lo que menos me gustaba (yo nunca me tiraba sola). Así se vengaban de mi obligada presencia... Y yo hacía como que no me importaba.
Estos últimos once meses de mi vida han sido como aquellas tiradas por el “tobogán gigante”... pero agigantado.
He vuelto a sentir aquel mismo vuelco en la boca del estómago que me dejaba sin aliento cuando esa montaña enloquecida se desplegaba a mis pies y allá en lo alto me sentaba en la estera roñosa para iniciar el salto.
Ha retornado a esa sensación de acrofobia mezclada con la risa de la diversión.
Descomunal sensación que no tiene nombre.
En estos once meses he llorado cada noche antes de dormir (también en muchas madrugadas). Pero he tenido a la par la emoción de premios.
He convivido a diario con la desgarradora tristeza mezclada con la alegría, por ejemplo, del nacimiento de sobrinxs-nietxs.
Han  ido de la mano las ganas de seguir durmiendo con la ilusión de nuevos proyectos; el frío de la ausencia con el abrazo amigo.
Se han codeado mis peores fantasmas con las concreciones de mi retoño y los sueños de mi compañero...
Han cohabitado las más oscuras fantasías y las más radiantes ilusiones.
He insultado al universo desgarrada de dolor. Pero también he cantado, he leído poesía, he estrenado un vestido.  
He quedado estaqueada en una esquina creyendo ver a Delia en la vereda de enfrente. Y he descubierto que se puede estar paralizada y seguir caminando.
He querido detener el tiempo y he rogado que pase pronto.
He quedado atónita marcando su número de teléfono en reflejo inconsciente del deseo, y he recibido llamados del reino de la maravilla.
He atravesado oscuridades desconocidas y al mismo tiempo he estado iluminada.
He asistido al derrumbe de mi alma hasta el fondo de sí mismo y casi de inmediato lo he visto renacer en esperanzas.
Intensas y violentas sensaciones.
Me he culpado por sonreír y al rato he reído a carcajadas.
Así de extremo este tránsito sin descanso que me lleva del temor a la audacia y del destierro de mi ánima al centro de mi yo resucitado.
Como en aquel niño sentir de mi pasado. Cuando necesitaba ese abrazo para dejarme caer confiada hacia el vacío. Nada ha cambiado desde entonces. Sigo necesitando aquel abrazo fraterno y fundacional que supo sostenerme, aquel abrazo irreemplazable, aquel abrazo acunador y respetuoso de toda mi sorpresa. Y no lo tengo. Entonces me lo invento. Llega ahora amasado desde adentro y rehecho en quien entiende. Vuelve en recuerdos, en añejos regalos, en preciados objetos, en fotos bien guardadas , en tesoros de papel  amarillento.
Once meses de “tobogán gigante” sin ese abrazo. Y a la vez sostenidos por el mullido colchoncito de nuevas huellas y un sin fin de promesas a cumplirse. Entonces me deslizo, ya sola y sin reversa, por los desniveles pronunciados de una vida sin Delia.
Pienso en ella cada noche, cada mañana, cada día. La necesito, la requiero. La convoco y la invoco. Pero el tiempo va pasando aunque lo niegue, aunque me emperre en detenerlo. Y dicen que es el tiempo “el gran regulador de todo”. Eso dice mi Sofía*... Y ha de estar en lo cierto.

13-7-13 
(a once meses de la ausencia)

*Sofía es mi personaje en "Más frágil que el silencio", de Daniel Zaballa.


miércoles, 12 de junio de 2013

5 años sin "la mami"

Hoy hacen cinco años que se fue mi vieja.
Cincos años.
La eternidad toda.
Mi madre. Mamá. La mami.
Una vida hecha, íntegra, completa.
Con nietos y bisnietos.
 Se fue silenciosamente. Como vivió.
Aquí mi recuerdo.
 Su palabra de madre habilitándome como madre.

viernes, 7 de junio de 2013

6 de junio

"Escribo como si fuese a salvar la vida de alguien. 
Probablemente mi propia vida". 
CLARICE LISPECTOR 

6 de junio, el primero que no pasamos juntas...

“La Anunciación”, novela de María Negroni, fue el último regalo que le hice a Delia.
En cuanto empecé a leerlo supe que iba a regalárselo y deseaba hondamente que no lo tuviera. Supe que era un libro que ella amaría.
Unos días después de aquel regalo (el 24 de junio), ella me escribió: “Antes de seguir, quiero escribirte Ste, porque vengo a las corridas, escribo, y me va quedando esto: 1) hermoso el libro que me regalaste, estoy enamorada de La Anunciación (no me lo dedicaste, te olvidaste); 2) ... ”
No... no se lo dediqué. Primero, porque no sabía si ella lo tenía, y luego porque había tiempo...
“La Anunciación” es un relato sobre la memoria. Ese desordenado y necesario utensilio que nos permite edificar el pasado. Y como en la memoria, los hechos allí se presentan fragmentados, convocando y evadiendo melancolías.
“La Anunciación” es un libro que indefectiblemente me lleva a Delia. La identifico con su protagonista... La veo allí, en esa ficción que ensaya versiones de un pasado que nos envuelve, que nos involucra y que a ella la atravesaba.
“La Anunciación” me ayuda en muchas noches de insomnio a construir el fantasma de su ausencia y con él reconstruyo en tiempo de memoria el pretérito de mi tiempo. De nuestro tiempo juntas, que es mi vida toda.
Hoy hace exactamente un año que le regalé “La Anunciación”. Mi último regalo en su último cumpleaños. Fue una noche hermosa, mansa, íntima... con locro, niños, risas, charla, mate y abrazos... donde nada, absolutamente nada, anunciaba el horror y lo incomprensible del futuro cercano.
"La Anunciación" era sólo una novela conmovedora y onírica...

 La extraño tanto...

Pensamientos...

No somos ni los gigantes de nuestros sueños ni los enanos de nuestros miedos.

lunes, 29 de abril de 2013

El Arte, el Dolor y la Locura...

“Ayer, luego de los episodios del Borda, se me dio por subir a mi muro un poema de don Jacobo Fijman, que vivió y murió en el neuropsiquiátrico. Hoy me encuentro con la grata sorpresa que más de 300 amigos lo reprodujeron en el suyo... Leyendo algunos de los muchos comentarios que se hicieron al respecto, noto que no son pocos los que hablaron del desdichado Fijman como del "poeta de la locura". Me gustaría hacer una aclaración: Fijman, lo mismo que Artaud, Van Gogh y tantos otros, no fue "un artista de", sino más bien "a pesar de". Es decir, fue un creador devorado por la locura (si es que se puede decir así) y de ninguna manera un enfermo mental que se volvió artista. Eso jamás sucede. En tal sentido, las cartas de Van Gogh a su hermano Theo son bien elocuentes: sus días en Arlés no fueron más que un vertiginoso intento por huir de la enfermedad a través, precisamente, del arte. Del arte liberador. Del arte que, si no cura, al menos consuela... Nuestra idea romántica del loco que escribe genialidades se da de bruces con la realidad: invariablemente, se trata de genios que escriben o pintan hasta que llega la fiebre y los atenaza”. 
(Miguel Ángel Morelli)


"Del arte liberador. Del arte que, si no cura, al menos consuela..." Pocas palabras han expresado tan bien, tan clara y profundamente, lo que he sentido en los últimos meses... No es mi intención, en absoluto, compararme con genios como Vincent o Fijman... Pero desde la repentina muerte de mi hermana, hermana mía, pocas cosas me han acercado un poquito de consuelo como ensayar, subirme al escenario y escribir escribir, escribir...
Y encontré en estas palabras que cito la síntesis de ese sentimiento. Es el Arte (y no estoy haciendo una calificación de mi laburo) lo que me aleja un poco de la soledad enloquecedora del dolor... 
Me doy cuenta de que es por eso que en los ocho meses, eternos y efímeros,  más dolorosos de mi vida he sentido la obligación de ensayar, de estrenar, de escribir, de prestar piel, alma y sentimientos... y exorcizar, exorcizar, exorcizar. Y compartir.  

jueves, 25 de abril de 2013

Más frágil que el silencio


Bueno... ya estoy en casa...
Especial noche. Estreno. Uno más, y no tanto... no tanto "uno más"..., digo...
"yo tengo tantos hermanos que no lo puedo contar y una hermana muy hermosa que se llama libertad".
Mi "libertad" tiene apellido y es "escenario".
Quién puede decir cómo "duelar"...
Yo tengo ese privilegio...
yo duelo tú duelas... quíén duela...
quién puede decir cuál dolor es más o menos dolor.
La soledad del dolor para mí es insoportable. Entonces lo pongo afuera.
Me pasó con Tobías.
Me pasa con Delia.
Entonces lo subo al escenario. Lo transformo. Lo transmuto. Lo entrego y me lo quedo.
"Más frágil que el silencio" se me volvió ceremonia. Homenaje se me volvió. Dolor y arte. Ofrenda, se me volvió.
Y por arte de escenario Delia es Emma. Y Emma es Celeste. Y Tati una mamá talentosa y contenedora.
Y sufro pero entrego el sufrimiento. Y las lágrimas son de otros de tan mías que son.
Gracias a todos y cada un de los que hoy me acompañaron. Y entendieron.
Gracias al Teatro. Gracias a la vida.
Gracias, amor, por tus lágrimas. Por tu abrazo interminable.
Gracias a los amigos.
Gracias a Delia por haberme construido.
Gracias.

(Escrito en la madrugada del 26 de abril de 2013, al volver a casa después de haber estrenado)

martes, 2 de abril de 2013

Tras un manto de neblina...



Mis primeras imágenes del 2 de abril de 1982 fueron un tanto confusas… Era pasado el mediodía y salía yo de una intoxicación que me había tenido semi inconsciente por más de 48 hs. Los gases lacrimógenos aspirados el 30 de marzo (apenas dos días antes) en Plaza de Mayo sumados a un clericó con fruta aparentemente en mal estado habían hecho una combinación explosiva en mi anémico estado físico de ese momento… Estuve literalmente entre inconsciente y dormida durante más de 48 horas con médicos visitándome periódicamente. Mis últimas imágenes claras eran a la Federal (vergüenza nacional) tirándonos gases a desmanes, a la montada cagándonos a palos, a Delia y a mí rogándole a un mozo de un bar de Avenida de Mayo que nos dejara entrar y un vaso de helado vino blanco con frutas que me tomé allí gracias al exceso de generosidad y valentía (aquellos tiempos se medían en valentía) de ese trabajador gastronómico que resultó ser un militante sobreviviente de las garras de la dictadura, y que ganó en poco rfato la carísima confianza de mi hermana. Luego, vómitos, fiebre y nada más hasta ese mediodía en que empecé a despertar. Delia estaba al lado mío en la habitación de mis sobrinas, yo estaba en la cama de la mayor porque era un lugar más cómodo para recibir a los médicos (de esto me enteré después). Había un televisor a los pies de la camita y Delia tenía los ojos colgados de él.
“¿Cómo te sentís?”, me preguntó con evidente preocupación. “Mas o menos”, contesté, “me duele todo”. Y mirando la pantallita blanca y negra pregunté ingenua: “¿Qué? ¿siguen pegando? ¿Cómo es que hay tanta gente en la Plaza?”
“No, mi amor. Pasaron más de dos días. Esa es otra gente y está vivando al hijo de puta de Galtieri que acaba de declararle la guerra a Inglaterra”. “¿Qué decís, estás loca?” “Así me siento. Metida en una locura total. Está mandando colimbas a Malvinas. Vamos a vivir una masacre más por culpa de estos hijos de puta”. Delia ya lloraba como sabía llorar Delia… sin demasiada gestualidad. Casi sin sollozos… Yo trataba de incorporarme en la cama con un cuerpo dolorido y un alma incrédula. “¿Qué decís?”, repetía tontamente.
Mi madre escuchaba radio en la cocina y también lloraba. “Esos chicos, esos chicos…” repetía ella.
Las nenas jugaban ruidosamente, por suerte, en el comedor.
Yo durante horas reclamé imposibles explicaciones. Por las 48 hs que no recordaba, por esa gente que agitaba banderas en Plaza de Mayo y por esa decisión suicida de un milico borracho. “Suicida no. Asesina”, sentenció Delia con esa claridad que siempre tenía.
Un día tristísimo. Dolorosísimo. Sólo las risas de mis sobrinas me traen un poco de consuelo al recuerdo.
Durante la madrugada del 2 al 3 nos despertaron unos estruendos muy cercanos. Yo ya había regresado a la pequeña habitación que usaba como propia en esa casa que nos había vuelto a albergar a mi mami y a mí después de otra debacle… Escuchaba esos ensordecedores sonidos y los gritos de mi madre que angustiadísima gritaba: “¡¡¡¡Bombardean Buenos Aires!!!! ¡¡¡¡Están bombardeando!!!!”. Por unos minutos todo fue confusión, susto, desconcierto, gritos, llantos…
La vecina de al lado había sufrido un brote psicótico y con una maza estaba rompiendo su casa. Parece cuento. Pero es verdad.
La madrugada del 3 de abril nos encontró a mi madre, a Delia y a mí riéndonos de la anécdota. La radio estaba prendida. Las risas duraron poco.
La guerra asesina había comenzado. La Argentina toda estaba en riesgo.