Me hice un tatuaje...
A decir verdad nunca me gustaron los tatuajes.
Han sabido despertarme críticas y repudios...
Pero me tatué el nombre de Delia en la muñeca izquierda.
El nombre de Delia grabado en mi piel para siempre.
Sencillamente, hice visible la marca que ya llevo, desde siempre y para siempre, en el alma.
Eso, justamente, fue lo que me ayudó a tomar la decisión...Un día, hace ya algunos meses me puse a pensar en dos cosas: primero, en que solemos soportar marcas en el cuerpo que no hemos decidido; y segundo, que portamos marcas en el alma que podemos decidir hacerlas visibles en el cuerpo.... Así empecé a darle forma a esta decisión.
Yo se todo... Ya se han encargado de hacérmelo saber y, sobre todo, de hacérmelo sentir. Se, bien que sé, que no soy la única a la que se le ha muerto un ser querido y que hay tragedias mucho peores que la mía... Se que soy intensa y febril. Se qué soy exagerada y manifiesta. Se que soy vehemente y que puedo ponerme hincha pelotas (o ser siempre hincha pelotas, si querés) Pero así soy... Para todo... Para amar, para sentir, para pelear, para ayudar, para duelar.... No me siento ni la más desgraciada ni la dueña del dolor... No... En absoluto... Me siento infinitamente triste. Y soy cobarde... no puedo con la soledad del dolor. Me enloquece... Necesito compartirla, convocar al abrazo, llamar al consuelo... La injusta y temprana partida de Delia tiene para mi la dimensión de todo mi dolor. Me re significa todas mis ausencias. Me deja huérfana de toda orfandad.
Entonces, el tatuaje.
Hacer visible esa marca indeleble que llevo en el alma.
Un tatuaje pequeño, sencillo y bonito.... Como era ella. A la vez inmenso (como ella era) en su significado.
En el brazo izquierdo. Para que esté conmigo en cada puño en alto, en cada V de la victoria.
Para que se vea que la llevo conmigo en cada hora de mis días
Para que me pregunten qué significa "ese nombre" y poder hablar de ella.
Para que sea evidente que está entre mi y toda la realidad.
Quizá así pueda satisfacer esos tantos pedidos de que "la deje ir"...
En este eterno homenaje, que le hago y me hago, traigo a mi padre y a mi madre. Y a todos los duelos que ella supo consolar y acompañarme...
Convoco a todas las Stella que he sido para acordar un poco sobre las Stella que seré sin Delia.
Celebro la casa de Anatole France, la de la avenida San Juan, la de la avenida Rivadavia y finalmente la casa de Mansilla... todas sus casas que fueron también mías y, fundamentalmente, fueron casas de mi madre...
Recobro la mano bajo la almohada de la infancia, el tazón de café con leche con pan adentro, el papel araña azul de los cuadernos de las primeras letras, los ojos asombrados por la inmensidad de la ciudad inmensa, los primeros libros y las primeras músicas, las despedidas y los reencuentros, los tres soles de sus hijas, el dolor por sus amados compañeros, la abundancia de sus abrazos, su mano en la panza calmando mis contracciones de parto, la generosidad de su sonrisa, la trascendencia de sus consejos, el azúcar en mi boda, la inmensidad de su paciencia.
Todo en estas cinco letras que adornan, y honran, para siempre mi muñeca.
Fraternal regalo que me he permitido ofrecerme en este cumpleaños que ahora empieza.
Ella seguramente no aprobaría esta decisión mía. La tomaría como uno de esos extraños pasos de esta hermana, demasiado extravagante para nuestra sencilla vida.
Pero enseguida me miraría con ternura, buscaría la mirada de mi madre, y con ronca voz, cargada de ironía, seguramente le diría: "oye madre, si tu hija tiene tatuaje... ¡Anda en pandilla!". Lanzaría una abundante carcajada y abriendo generosamente sus brazos tomaría mi cabeza entre sus manos y la llenaría de besos.
sábado, 18 de enero de 2014
viernes, 10 de enero de 2014
Frida Kaplan
Hoy (por el 9 de enero de 2014) "volví" a lo de Frida Kaplan... Y fue emoción... Siempre que "vuelvo" sucede la emoción, porque la emoción es terreno de Frida Kaplan...
Frida es refugio que siempre me recibe mullidito; es abrazo que siempre me cobija; es reflexión siempre profunda...
Es el contacto con el contacto; es la atención en la tensión y la intención en la atención.
Es un olor y un color a hogar conocido y extrañado. Casi propio...
Parafraseando (o plagiando, no sé bien) al Gordo Troilo, enuncio que no es cierto que "volví" porque no se puede volver a un lugar del que una nunca se ha ido. Del qué nunca me iré...
Pero qué placer el sentir los "elementos en la espalda", la "columna visualizada" y la "actividad interna" después de tanto tiempo...
Hoy (por el 9 de enero de 2014) Frida, alrededor de las 19.30, me hizo sentir frío en un lugar sin aire acodicionado en el corazón del Once. Porque así es Frida: mágica.
Y gracias a esas cosas buenas de la vida, yo disfruto de su magia. Y de su amor, que es el mío.
¡¡¡Te quiero, Frida Kaplan!!!
viernes, 20 de diciembre de 2013
Palabras y Actos
Que Vincent nos pinte otro cielo, menos gris y tormentoso.
Que los relojes no den las horas tan exactas.
Que Chaplín nos regale carcajadas.
Que el arte nos someta
Que Serrat nos susurre su penúltima canción.
Que Isadora vuelva envuelta en todas las banderas y se
instale en las plazas.
Que se inunde de risas y de ideas el Congreso.
Que los cartoneros se hagan dueños de Papel Prensa.
Que se repartan golosinas gratis.
Que los caceroleros guarden sus injustas cacerolas.
Que demolamos los muros de la red y nos reunamos en las
casas a cantar, a bailar y a leer.
Que la amistad no suceda en las redes sociales.
Que subamos a un barco a recuperar el horizonte y que un
cometa brillante pase justo a llevarnos de paseo.
Que Alicia nos invite a tomar la merienda y nos hable de lo
eterno.
Que Alejandra escriba un poema más.
Que le entreguen premio Nobel a los amigos y amigas que a la
madrugada derraman tus lágrimas.
Que si los que amamos mueren, vuelvan.
Que la primavera dure seis meses este año, y que todas sus
mañanas huelan a jazmines.
Que el otoño dure los otros seis meses.
Que las noches nos emborrachen de sueños.
Que los sueños se hagan realidades.
Que un decreto acabe con el hambre.
Que no mueran las mascotas.
Que Cristina no se enferme nunca más.
Que todas las Abuelas le cocinen a sus Nietos.
Que nuestras Madres vuelvan a parirnos en una realidad más
justa.
Que Elis nos cante sus penas y Caetano sus amores.
Que nuestras palabras coincidan con nuestros actos.
Que aparezca la alegría... como entonces.
Que tengamos 2014 motivos para reir a carcajadas.
Stella Matute
Diciembre, 2013
Stella Matute
Diciembre, 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
A qué mesa elijo sentarme
MESAS QUE VALEN LA PENA. O LA ALEGRÍA.
Hoy estuve en la cena que UOCRA Cultura ofreció a lxs trabjadorxs de la cultura que pasaron por su escenario.
Una verdadera fiesta nacional y popular con la mesa bien servida, manteles blancos, asado, vino, pan, brindis, abrazos y muchos dedos en V. Un verdadero homenaje a lxs laburantxs de la cultura... a esxs que le ponen (le ponemos) mucha militancia al asunto.
A mí nunca me ha sido fácil este camino... Tengo las muñecas transplantadas 27 veces de tanto remar... Y son muchas las veces que el desánimo me gana... Pero son noches como las de hoy las que me inyectan optimismo y fuerzas... ganas y energías... garra y esperanzas...
Un casco amarillo como premio.
Palabras emocionadas que hablan del laburo como estandarte.
El trabajo como construcción de la Cultura.
Un emocionante y apasionado discurso de José Luis Castiñeira de Dios... imprescindible Artista que no apela a estridencias para ofrecer su arte y poner su ideología al servicio de todos y todas...
Un impecable y exquisito piano de Facundo Ramírez, atravesando el alma y acompañando la deliciosa y profunda voz de Yamile Cafrune.
Sublime arte el de Franco Luciani con su armónica, agallinando pieles...
Pepe Colángelo nos regaló milongas y tangos... Y el Chiqui Pereyra se prendió con lo suyo.
Y siempre la simpatía inacabable de Gastón Barral, gran anfitrión.
Algo de humor.
Mucho de risas.
Sobredosis de abrazos.
Incontables brindis.
Comer un cacho de carne, un poco de pan y tomar un vaso de vino...
Una mesa bien servida. Amigos y compañerxs. ¿Hay algo más argentino? ¿Hay algo más nacional?
Hoy... en el que la palabra "ideologia" suele estar tan castigada en nuestro "medio" (tan extremo hacia la frivolidad y el ¿glamour?) haber sido invitada a ese banquete nacional y popular, me da esperanzas.
Esperanzas de que algo del laburo de los que la yugamos sin guita y a prepotencia de “lomo” sea alguna vez valorizado. Esperanzas de que sean estas mesas, servidas por laburantes para laburantes, tengan cada vez menos ausencias y sean las que de verdad valgan la pena. O la alegría.
Yo elijo, sin dudas, sentarme a esa mesa.
Gracias Gastón!!! Gracias UOCRA!!!
Stella Matute Actriz - Gestión Cultural
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viernes, 6 de diciembre de 2013
Adiós a Mandela
Cuando Nelson Mandela ganó las primeras elecciones (a 4 años de ser liberado después de 27 años preso), Lautaro y yo íbamos en un taxi cuando por la radio dieron la noticia...
Yo manifesté mi alegría con un ¡¡¡BIENNN!!!! entre alarido y susurro...
Lauti entonces preguntó: "¿Qué pasó, mami? ¿Por qué te pusiste tan contenta?".
A lo que yo contesté: "Porque ese hombre que ganó las elecciones estuvo preso durante muchos años".
Lauti: "¿Y por qué estuvo preso?"
Yo: (entre bruta y sintética) "Por ser negro, hijo".
Se hizo un silencio que duró varias cuadras, hasta que Lautaro lo rompió con esta pregunta: "¿Y lo soltaron porque se volvió blanco?"
Casi chocamos del ataque de risa que tuvo el taxista...
95 años... Una vida completa...
Nos deja su legado y sus logros. Va mi homenaje en forma de cálida anécdota... para despertar una sonrisa que lo recuerde como lo que fue: un luchador incansable.
Nelson Mandela: ¡Presente para siempre! Gracias por su lucha. Por sus luchas. Por su vida. ¡Gracias!
¡Ah! Lautaro tenía 5 años en aquel momento.
Yo manifesté mi alegría con un ¡¡¡BIENNN!!!! entre alarido y susurro...
Lauti entonces preguntó: "¿Qué pasó, mami? ¿Por qué te pusiste tan contenta?".
A lo que yo contesté: "Porque ese hombre que ganó las elecciones estuvo preso durante muchos años".
Lauti: "¿Y por qué estuvo preso?"
Yo: (entre bruta y sintética) "Por ser negro, hijo".
Se hizo un silencio que duró varias cuadras, hasta que Lautaro lo rompió con esta pregunta: "¿Y lo soltaron porque se volvió blanco?"
Casi chocamos del ataque de risa que tuvo el taxista...
95 años... Una vida completa...
Nos deja su legado y sus logros. Va mi homenaje en forma de cálida anécdota... para despertar una sonrisa que lo recuerde como lo que fue: un luchador incansable.
Nelson Mandela: ¡Presente para siempre! Gracias por su lucha. Por sus luchas. Por su vida. ¡Gracias!
¡Ah! Lautaro tenía 5 años en aquel momento.
Exiliada, me siento
Desde que tengo claros recuerdos del vivir, me he sentido siempre una exiliada. Sentimiento que me acompaña desde la muerte de mi padre... demasiado temprano.
Resignifica-se hoy con la ausencia de Delia... Delia... mi hermana hermana mía... la extraño tanto.
Exiliada me siento... Extranjera... Forastera de otros tiempos y otros soles.
Familiar sentimiento y desconocido a la vez... pero cierto, indagado, palpable, verdadero.
Acá estamos... tan lejos y tan cerca. Tan afuera y tan adentro. Tan entrañable y extraño.
Extranjera... exiliada... pero cerca... Como hace tanto, como siempre, como mañana.
"Demasiado cerca desaparece", dice Dal Masetto en un libro que Delia, justamente, me regaló hace más de diez años... Y ese mismo autor dice: "oscuramente fuerte es la vida", en otro título. Dos emblemas que hoy impregnan mi presente.
Resignifica-se hoy con la ausencia de Delia... Delia... mi hermana hermana mía... la extraño tanto.
Exiliada me siento... Extranjera... Forastera de otros tiempos y otros soles.
Familiar sentimiento y desconocido a la vez... pero cierto, indagado, palpable, verdadero.
Acá estamos... tan lejos y tan cerca. Tan afuera y tan adentro. Tan entrañable y extraño.
Extranjera... exiliada... pero cerca... Como hace tanto, como siempre, como mañana.
"Demasiado cerca desaparece", dice Dal Masetto en un libro que Delia, justamente, me regaló hace más de diez años... Y ese mismo autor dice: "oscuramente fuerte es la vida", en otro título. Dos emblemas que hoy impregnan mi presente.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Moderación
No soy moderada y a esta altura no quiero serlo. Porque si bien muchas veces mi falta de moderación se me vuelve en contra en muchísimas otras opera a mi favor. No soy moderada en el amor ni en la entrega ni en la lealtad ni en los esfuerzos ni en la solidaridad ni en el trabajo en equipo ni en la lucha por lo justo ni en la defensa de mis amigos ni ni ni... No soy moderada... Esa falta de moderación también hace que sea quien soy en el escenario... o en la amistad. Nadie me pide que sea moderada cuando ensayo, o cuando amo, o cuando río, o cuando entrego. ¿Por qué, entonces, debiera yo ser moderada en los enojos, en las tristezas, o frente a la injusticia? No soy moderada. Y ya no voy a aprender... No ya porque no puedo sino porque no quiero...
Escribí algo parecido a esto en un mail y cuando lo releí sentí que es una declaración... y la hago.)
jueves, 21 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
Amor de Alto Vuelo
"Las grullas son conocidas por su
danza nupcial.
Cuando dos grullas demuestran interés en formar una pareja,
efectúan una danza que consiste en una serie de saltos muy vistosos.
La
relación puede formalizarse en unas horas, otras veces toma meses de brincos y
maromas.
Una vez que se deciden y se establece la unión, se vuelven
inseparables.
La pareja, entonces, durará años, y muchas veces toda la vida.
Por
lo general andan en parejas y ambos integrantes son de apariencia muy similar.
Demuestran extrema protección hacia sus nidos y sus crías...
Son aves de alto vuelo, de hecho son las aves que más altura
pueden alcanzar."
Se casan César y Gabriel... Y hay celebración, emoción y algarabía. Un amor que ya hizo camino, que ya atravesó tormentas, que ya hace historia... Esta Boda está significada por historias de grullas. Y desde ahí edifico mi deseo. Que la danza nupcial de César y Gabriel tenga alas desplegadas al brillo y locura, que haya brincos y maromas; que se reinventen inseparables; que duren toda la vida, que protejan sus nidos y sus crías... y que remonten alto vuelo atravesando el inacabable arco iris del júbilo...
miércoles, 30 de octubre de 2013
30 años de Democracia
Aquello también fue glorioso... También fue la sensación de estar en la pluma que escribía la Historia. Ahí estuve. Teníamos la sensación de que nos habían sacado una mordaza. De que nos habían desatado las manos. Como ayer (día en que festejamos nuestra Ley de Medios), nos abrazábamos con quienes nunca habíamos visto antes. 30 años. Votar por primera vez... Nudo en la garganta, brillo en los ojos y flores en la sonrisa. Ha pasado mucha historia. Han intentado ponernos de rodilla. Pero aquí estamos, con las banderas bien altas y el ojo bien alerta.
¡¡¡¡¡Gracias Democracia por estar entre nosotros!!!! Te tenemos y vamos a defenderte.
(Extraño a Delia. Siempre.)
(Extraño a Delia. Siempre.)
lunes, 28 de octubre de 2013
DE TRIUNFOS DERROTAS Y TRAGEDIAS
DE
TRIUNFOS DERROTAS Y TRAGEDIAS
Catarsis
desordenada desde el centro de la pasión.
Que ayer el Frente para la Victoria, con todo el inmundo
aparato mediático y los grandes padrinos mafiosos de la política en contra,
haya quedado con la mayoría en las dos Cámaras no sólo no me parece una
derrota... me resulta una hazaña. Podemos hablar de deseos, de ilusiones, de
perspectivas, de proyecciones, de necesidades, de mediciones, de fuerzas...
pero después de los durísimos embates de los últimos meses, a mí (dirán que
estoy loca) no me resulta una derrota el resultado eleccionario de las
Legislativas. Me entristecen, obvio, algunas cosas. Pero para mí, el FpV no
salió derrotado.
La que sí salió derrotada, definitiva y humillantemente
derrotada, es la sociedad argentina en su conjunto. Todxs y cada unx de
nosotrxs ha sido derrtadx con la entrada al Congreso de gente como De Angelis,
Del Sel y Olmedo... O haber devuelto a la escena política a Lilita y a Pino.
Eso sí es una derrota. Esa es una derrota que nos costará carísimo y en la que
todxs y cada unx de los argentinxs estamos involucradxs. Y yo responsabilizo a
los necios. A vos, a vos a vos a vos y a vos. Sí, también a vos.
Siempre me ha molestado esa frasesita que reza "cada
pueblo tiene el gobierno que se merece". Me resulta reaccionaria. Me
resulta sentenciosa... Sin embargo desde ayer se me viene a la cabeza con un
sentimiento que no me gusta pero que me atraviesa... Si después de 30 años de
Democracia, y de habernos levantado de las más absolutas ruinas, que como
sociedad le permitamos a tres energúmenos de semejante calibre (para empezar a
hablar) entren a participar de los destinos de nuestra Patria, es porque algo
malo nos mereceremos... Que devolvamos al Congreso a una desquiciada dañina y a
un mentiroso estafador... Es porque más
que una sociedad nos hemos erigido en una suciedad incapaz de limpiarse... Y lo
cierto es que en los votos que estos tipos ejerzan durante su gestión, vamos
todos involucrados... Vamos todos sentenciados.
Esa es la verdadera derrota. Una derrota que vos has
favorecido aunque no los hayas votado a ellos. Sí, vos. Vos que hace 30, 25, 20
años luchabas en mi misma vereda pidiendo Justicia para los genocidas y hoy te
quejás y te quejás. Vos, que caminaste conmigo kilómetros de Plaza reclamando
derechos que hoy tenés, pero te seguís quejando. Vos que compartías mi hambre a
finales de la década del ´90 y hoy vas dos y tres veces a la peluquería y
ahorrás para irte de vacaciones y te vas de vacaciones y te seguis quejando.
Vos que comías día por medio y hoy te pagás clases individuales de música, y te
seguís quejando. Vos que criticás y abominás absolutamente todo desde la
minúscula altura de tu reino con rueditas y teclado y pantalla incorporados
pero no proponés una alternativa, absolutamente nada, ni siquiera una idea,
mientras te sentís el Ché Guevara desde tu mediocre militancia feisbukiana. Vos
que vivís de la jubilación ahora digna de tu vieja pero te permitís hablar
pelotudeces sobre el 82% móvil. Vos que criticás la Tarjeta SUBE pero jamás
pagaste un pasaje en colectivo con monedas y al doble de precio porque
justamente disfrutás los beneficios de la SUBE. Vos que gritás a los cuatro
vientos que nadie te regaló nada pero seguís pagando la luz, el gas, la
telefonía y el agua con subsidios del Estado. Vos que ahora mandás a tu hijo a
la Universidad pública recientemente inaugurada pero considerás que es sólo por
tu esfuerzo. Vos que te quedaste en la calle y te fuiste reconstruyendo y creés
que fue sólo por obra de tu gracia... ¿qué te pasó en aquellos años? ¿te habías
convertido en un vago? ¿no te pusiste a pensar que es la reactivación de aquel
país hecho trizas lo que te ha ayudado a volver al circuito laboral?
Vos que despotricás
por el “cepo al dólar” y no viste un dólar en tu vida. Vos que jurás que
“ya la guita no te alcanza” pero te vas cada enero a veranear a Grecia o a
Marruecos o a Indonesia o a Turquía, al grito de "antes era
distinto". ¿Antes cuándo? ¿Cuando vos también te ibas y despilfarrabas
dólares mientras muchos nos quedábamos y canjeábamos un placard como parte de
pago de un alquiler? ¿Sabés quién te sostuvo aquellos años? El hambre de
muchos, entre los que yo me contaba...
Vos que seguís creyendo en una hiper mega perimida
revolución bolchevique mientras negás una revolución real que sucede ante tus
ojos. Vos que de tanto mirar alturas revolucionarias te perdés de sumarte a
esta revolución posible.
A todos ustedes, a vos a vos a vos a vos y a vos, responsabilizo de esta verdadera derrota de
la sociedad argentina. La de permitir que la derecha avance y nos ponga en
riesgo. En riesgo de que esta derrota se convierta en tragedia. En una de esas
tragedias que ya conocemos que ya padecimos y que siempre acecha.
Sí, sí, ya sé que faltan muchas cosas. Muchísimas. Y que
algunas cosas no están buenas. Y que hay algunas injusticias que no se han
solucionado. Lo sé. Y si no le damos tiempo no lo vamos a lograr. Si no ponemos
el hombro, no lo vamos a lograr. Si no apoyamos lo hecho, no lo vamos a lograr.
Yo me enorgullezco, ME ENORGULLEZCO, de apoyar a este Modelo
de Gobierno que me ha devuelto la dignidad del laburo, que me permite ver a los
genocidas presos, que respeta a nuestras Madres y Abuelas, que construye
escuelas y universidades, que facilita la posibilidad de tener una vivienda
propia, que ayuda a los que menos tienen. ME ENORGULLEZCO de haber votado al
Frente para la Victoria. ¿Vos podés decir lo mismo? ¿Podés hablar de orgullo?
¿No sentís que hayas votado a quien hayas votado, has permitido que la derecha
avance y nos ponga en riesgo? Porque son tiempos de afianzar lo conseguido, no
de coquetear con ideales inalcanzables que ni bien bajan a la tierra se
corrompen con la misma corrupción que ves por todas partes... Ya quisiera ver a
tus candidatos impolutos de la izquierda gobernando una sociedad de fomento...
Ya los he visto... Los he visto gritar a voz en cuello: “ahora el poder lo
tenemos nosotros y ellos tienen que obedecernos”, mientras guardaban el librito
de trotsky en el último rincón del cajón más oscuro de un burocrático
escritorio.
Yo te vi. Te veo. Y te veré. Te veré... y te recordaré este
momento.
Plagiando a Galeano, siempre digo que yo no confundo este momento con un
paraíso. Pero bien sé que estamos lejos, muy lejos, del infierno que hemos
sufrido. Y al que arriesgamos volver con gente como De Angelis, Del Sel,
Olmedo, Lilita, Pino y también Massa, obvio, en el Congreso. Esa es la
verdadera derrota. Y esperemos que con el tiempo no se nos convierta en
tragedia.
jueves, 24 de octubre de 2013
Morir.
Morir es simplemente irse.
Y que los demás te extrañen.
Stella Matute - 23/10/2013
Y que los demás te extrañen.
Stella Matute - 23/10/2013
Etiquetas:
muerte,
reflexiones;,
reflexiones; para reflexionar
jueves, 17 de octubre de 2013
Cumpleaños de Francisco
(Publicado en facebook, el 17 de octubre de 2013)
Para seguir, o
instalar, una costumbre… te regalo un show de tu imagen y semejanza para que
cuando “estés de bajón”, como vos decís, te refugies en ellas, te acunes en
esto que sos, que proponés, que construís.
Estos abrazos,
estas sonrisas, estas emociones no son “hacia” vos sino “desde” vos que
contenés toda la alegría e instalás todo el júbilo.
No están todas
las que son… obvio… Titánica tarea sería recopilarlas a todas… (de hecho sólo
juntar estas ha sido arduo). Tengo que pedir disculpas porque hay omisiones,
olvidos… Pero tengo a mi favor que han sido absolutamente involuntarios. Ojalá
no traigan demasiadas frustraciones o almitas ofendidas… Pero, en realidad,
también de eso se trata la vida, ¿no?. Por un lado los encuentros y sonrisas y
felicidades; y por otro omisiones, olvidos, frustraciones, ofensas…
Mas como tu ángel
propone tanta maravilla, todo será compensado. Y esas involuntarias ausencias
son presencia por prepotencia del abrazo, ese abrazo que vos parís a diario
desde la entraña misma del amor que te convoca y te provoca.
Y así, desde ese
abrazo, caminarás un año más. Este que hoy te comienza.
Se llenará de
presencias sonrisas amores brindis encuentros celebraciones festejos que sin
duda, y una vez más, le ganarán a las
ausencias, las frustraciones, el desencuentro, las omisiones…
¡¡¡FELIZ
CUMPLEAÑOS, FRAN!!!
Te quiero con el
alma toda.
p.d. El orden de
las fotos intentó ser alfabético pero luego fue un tanto arbitrario. Muchas de
las fotos son de la talentosa Silvina Macri, a
quien agradezco su involuntario aporte… Que yo aparezca en más de una no
es un error. Es deliberado.
jueves, 10 de octubre de 2013
Morriñas
Qué lindo era el futuro, / el futuro / del pizarrón de cuarto grado, / todo echo con tizas de colores / y una confianza buena, / de las viejas, / de esas que ya no se consiguen / ni pagando al contado. / Era realmente lindo, lindo / aquel futuro / del pizarrón de cuarto. / Había chicos decentes / tomados de la mano, / chicos con las orejas limpias, / y las medias derechas, / y los dientes seguramente cepillados. / Juro que era lindísimo / el futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Había toros, libélulas y ríos, / había trenes, palomas, y silos, y aeroplanos, / había campos, y escuelas, y edificios altísimos, / había vacas y ovejas / bellamente pastando. / Había una iglesia, y un trigal, / y un puerto con muchísimos barcos. Al fondo , por supuesto, / un ancho sol naciente en amarillo, / con sus ojos, su boca, su sonrisa, / en realidad / bastante parecido / al de la tapa del cuaderno “Sol de Mayo”, / pero de todos modos era una maravilla / aquel futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Ah, si pudiera entrar en el futuro, / en el futuro aquel en seis colores, / del pizarrón de cuarto grado. / Cómo caminaría derechito / hacia el gordo sonriente en amarillo, / acogedor, humano. / Cómo andaría entre toros, libélulas y ríos, / y trenes, y palomas y aeroplanos. / A lo mejor iría / tomado de la mano / de algún chico decente, buenito, bien peinado. / Caminaríamos alegres y llenos de esperanza / porque, es claro, / el camino sería bello y fácil / como eran los caminos del futuro / en el lindo futuro / del pizarrón de cuarto grado. / Sin barreras, sin piedras, / sin pozos, sin semáforos. / Nadie nos pediría documentos, / ni nos requisarían baleros subversivos, / ni nos sospecharían ladrones / o extremistas, o infiltrados. / Nadie nos metería por supuesto / en un atroz fantasmagórico Ford Falcon, / Ni mucho menos iríamos a aparecer al otro día / entre unos pastizales por Ezeiza / junto a un montón de cápsulas servidas, / ni dirían los diarios / con sus letras chiquitas y su fea sintaxis, / cosas como “se procedió a identificarlos”. / No, no, / sencillamente no, / porque éso no figuraba para nada en el futuro, / porque eso la señorita no lo había dibujado / con borrador, y tiza y esperanza / en el prolijo y diáfano futuro / del pizarrón de cuarto grado. / El cual como se sabe estaba todo hecho / con tizas de colores, / con un redondo “Sol de Mayo”, / y una confianza buena, / de las viejas, / de esas que ya no se consiguen / ni pagando al contado.
(Humberto Constantini)
sábado, 28 de septiembre de 2013
Fin de Temporada.
Allá iremos... A la
úlitma...
Imposible no hacer
un balance, un recorrido por el camino transitado en estos nueve meses. Nueve
meses... Una gestación, un parto.
Ensayé
"Fragmentos de un pianista violento" en el comienzo del dolor más
profundo. Un dolor de parto. Parto del que voy naciendo todavía...
Hoy me pregunto
cómo lo hice. Cómo pude. Cómo me animé.
Pero fuimos y
parimos y estrenamos y recorrimos. No hubiera podido sin tanto apoyo como el
que recibí de mis compañeros. Y de mi compañero. Gracias Fernando Alegre Alicia
Naya Martín Althaparro . Y un gracias así de grande a Fernando Musante . Sin la
contención y el aliento de cada uno de ellos no hubiera podido.
Y qué suerte que
pude. Desde las entrañas mismas del dolor encaré cada ensayo. Desde el núcleo
de la ira, surgió esa violencia prestada al pianista.
Sanador proyecto.
En tantos sentidos. Intenso. De un compromiso diferente... Compromiso personal,
compromiso social. Porque abordar el odio y la violencia hacia las mujeres ha
implicado mi compromiso no sólo con el arte teatral sino también con nosotras,
justamente, las mujeres, y con la sociedad en su conjunto.
Voy naciendo. Y
Fragmentos de un pianista violento es parte de ese útero donde se va gestando
esta nueva Stella, un poco más sola en esta soledad nuclear de la existencia y
también más acompañada.
“Fragmentos…”
termina hoy un ciclo para nacer en otro (valgan las redundancias).
Seguirá su
militancia imprescindible para visibilizar una tragedia que la mayoría de la
sociedad se empeña en minimizar, en negar, a pesar de que nos lleva puestxs una
vez por día, como mínimo.
Y yo seguiré con
“Fragmentos…”, sin dudas (valga lo simbólico de la frase).
Pero hoy termina un
ciclo. Y es imposible no mirar hacia atrás y repasar estos nueve meses. Tan
extremos. Tan “de parto”.
Gracias a los que
vinieron, a los que difundieron, a los que opinaron, a los que apoyaron, a los que nos premiaron, a los
que coordinaron. Y también gracias a los indiferentes, porque nos afirmaron en
el camino correcto.
Por las mujeres
golpeadas. Por las violentadas. Por las desvalorizadas. Por las violadas. Por
las asesinadas. Por ellas. Para ellas. Nuestro trabajo y nuestra militancia. 50
funciones. 50 debates. 9 meses. Ojalá hayan servido y sirvan para algo. Porque
ahí pusimos lo mejor de nosotrxs.
Hoy, 28 de
setiembre de 2013. Última función de “Fragmentos de un pianista violento” en el
Centro Cultural Caras y Caretas. A las 21.
martes, 17 de septiembre de 2013
Premio Gardel para el Ensamble Chancho a Cuerda
Aquí, desde el minuto 21 puede verse ese maravilloso momento que emocionó tanto a los que amamos al Ensamble Chancho a Cuerda , a los que nos sentimos tan orgullosos del recorrido de estos músicos impresionantes, tan jóvenes, que desde hace 7 años trabajan con disciplina para superar el talento que los ilumina.
http://www.youtube.com/watch?v=gu-4SCZaqho&list=UUFgk2Q2mVO1BklRQhSv6p0w
http://www.youtube.com/watch?v=gu-4SCZaqho&list=UUFgk2Q2mVO1BklRQhSv6p0w
Tanto tiempo...
Tantos años ya...
Desde aquellos
mendocinos 15 años en que perdí a mi padre ha pasado
"muchaguabajoelpuente"... Desde la ignoracia del dolor adolescente al
desgarro de comprensión del adulto. Desde el silencio al alarido. Desde el
absurdo paso del tiempo hasta el calor de su callosa mano sobre la mía en un
dulce sueño de madrugada...
A veces recuerdo
su voz.
Otras, su olor. A
gomina y tabaco. A laburo y perfume.
Me sobran
ausencias ahora para recordar anécdotas.
Me faltan
rincones donde desplegar recuerdos.
Lo extraño.
Como hace ya
tantos años...
Desde aquel día
en que bajando del micro en Constitución, Delia me decía, con sus manos en mi
cara: "Sí... el papi está bien... él ya está bien..."
Y hace ya tantos
años... tantos...
Y fue ayer. Y
hace un siglo. Y un instante.
La absurda lógica
del tiempo... que es mentira que consuela... sólo acomoda un poco. Y por un
rato.
Papá. Mi papá. El
papi, al decir de mi infancia mendocina.
Y su ausencia
sumada a la ausencia.
Y un dolor que no
termina. Y comienza en cada dolor que se va sumando.
Sola me siento de
tanta orfandad.
Pero aquí
estamos.
Terror del tanto
tiempo que vendrá sumando ausencias que se suman al tanto tiempo que pasó.
Pero aquí estamos.
18 de setiembre.
De hace ya tanto tiempo... Recuerdo todo en cruda cronología del dolor. Cada
detalle, cada momento.
Sólo que ahora no
tengo con quién recordarlo.
martes, 23 de julio de 2013
Recuerdos del odio. Preguntas del futuro
Recuerdo muy claramente las miradas perdidas de mi madre y
de mi padre hablando del odio gorila. Incomprensible odio.
Mi madre no era
peronista y sin embargo contaba con estupor y piel de gallina sobre las cosas
que le deseaban a Perón y a Evita. Sobre todo a esta última cuando enfermó...
Después de aquello vinieron el bombardeo, los fusilamientos, la proscripción,
las dictaduras, los desaparecidos, las torturas, el robo de niños, los crímenes
atroces, la globalización, el hambre, el país en quiebra...
Con estupor y piel de gallina he leído en estos días sobre la
destilación y el perfeccionamiento del odio... Asisto atónita a un tiempo de
odio como si nada hubiera existido antes. Como si nada existiera. Como si nada
se estuviera poniendo en juego...
Me pregunto sobre la condición humana cuando leo algunas
cosas.
Me pregunto sobre el futuro.
Me pregunto sobre el miedo y el horror.
Me pregunto sobre la memoria.
Me pregunto sobre ignorancias y aprendizajes.
Me pregunto...
sábado, 13 de julio de 2013
COMO EN AQUEL TOBOGÁN GIGANTE
En mi San Rafael
natal, por allá por los inicios de los ´70, instalaron en una esquina un
“tobogán gigante”. Una especie de gran deslizadero artificial por el que las
personas se dejaban resbalar por diversión sobre una mole descomunal y de
altísimas curvas.
Muy pronto se puso
de moda y fue, durante algún tiempo, el más bullicioso punto de encuentro de
amigxs adolescentonxs... Allá íbamos con mis hermanxs y todxs mis primxs. Yo
era la menor y me llevaban no porque querían sino porque lxs obligaban lxs
adultxs de la familia en gran alarde de psicopedagogía...
Era un extraño
entretenimiento en el que había más miedo y vértigo que placer... o por lo
menos así era para mí. Una explosiva mezcla de miedo y alegría difícil de
soportar.
Delia ya vivía en
Buenos Aires en aquel momento, pero fui con ella un par de veces cuando andaba
por allá vacacionando... Fueron esas las pocas oportunidades en que me sentí
segura sobre esa raída alfombra que nos permitía deslizarnos por los acentuados
vaivenes del coloso. Delia, como siempre, comprendía mi miedo y me daba el
aliento necesario y respetuoso que yo necesitaba. Mis primxs, y ni hablar de mi
hermano, solían reírse y burlarse de mi susto y obligarme a “ir adelante” que
era lo que menos me gustaba (yo nunca me tiraba sola). Así se vengaban de mi
obligada presencia... Y yo hacía como que no me importaba.
Estos últimos once
meses de mi vida han sido como aquellas tiradas por el “tobogán gigante”...
pero agigantado.
He vuelto a sentir
aquel mismo vuelco en la boca del estómago que me dejaba sin aliento cuando esa
montaña enloquecida se desplegaba a mis pies y allá en lo alto me sentaba en la
estera roñosa para iniciar el salto.
Ha retornado a esa
sensación de acrofobia mezclada con la risa de la diversión.
Descomunal
sensación que no tiene nombre.
En estos once meses
he llorado cada noche antes de dormir (también en muchas madrugadas). Pero he
tenido a la par la emoción de premios.
He convivido a
diario con la desgarradora tristeza mezclada con la alegría, por ejemplo, del
nacimiento de sobrinxs-nietxs.
Han ido de la mano las ganas de seguir durmiendo
con la ilusión de nuevos proyectos; el frío de la ausencia con el abrazo amigo.
Se han codeado mis
peores fantasmas con las concreciones de mi retoño y los sueños de mi
compañero...
Han cohabitado las
más oscuras fantasías y las más radiantes ilusiones.
He insultado al
universo desgarrada de dolor. Pero también he cantado, he leído poesía, he
estrenado un vestido.
He quedado
estaqueada en una esquina creyendo ver a Delia en la vereda de enfrente. Y he
descubierto que se puede estar paralizada y seguir caminando.
He querido detener
el tiempo y he rogado que pase pronto.
He quedado atónita
marcando su número de teléfono en reflejo inconsciente del deseo, y he recibido
llamados del reino de la maravilla.
He atravesado
oscuridades desconocidas y al mismo tiempo he estado iluminada.
He asistido al
derrumbe de mi alma hasta el fondo de sí mismo y casi de inmediato lo he visto
renacer en esperanzas.
Intensas y
violentas sensaciones.
Me he culpado por
sonreír y al rato he reído a carcajadas.
Así de extremo este
tránsito sin descanso que me lleva del temor a la audacia y del destierro de mi
ánima al centro de mi yo resucitado.
Como en aquel niño
sentir de mi pasado. Cuando necesitaba ese abrazo para dejarme caer confiada
hacia el vacío. Nada ha cambiado desde entonces. Sigo necesitando aquel abrazo
fraterno y fundacional que supo sostenerme, aquel abrazo irreemplazable, aquel
abrazo acunador y respetuoso de toda mi sorpresa. Y no lo tengo. Entonces me lo
invento. Llega ahora amasado desde adentro y rehecho en quien entiende. Vuelve
en recuerdos, en añejos regalos, en preciados objetos, en fotos bien guardadas
, en tesoros de papel amarillento.
Once meses de
“tobogán gigante” sin ese abrazo. Y a la vez sostenidos por el mullido
colchoncito de nuevas huellas y un sin fin de promesas a cumplirse. Entonces me
deslizo, ya sola y sin reversa, por los desniveles pronunciados de una vida sin
Delia.
Pienso en ella cada
noche, cada mañana, cada día. La necesito, la requiero. La convoco y la invoco.
Pero el tiempo va pasando aunque lo niegue, aunque me emperre en detenerlo. Y
dicen que es el tiempo “el gran regulador de todo”. Eso dice mi Sofía*... Y ha
de estar en lo cierto.
13-7-13
(a once
meses de la ausencia)
*Sofía es mi personaje en "Más frágil que el silencio", de Daniel Zaballa.
miércoles, 12 de junio de 2013
5 años sin "la mami"
Hoy hacen cinco años que se fue mi vieja.
Cincos años.
La eternidad toda.
Mi madre. Mamá. La mami.
Una vida hecha, íntegra, completa.
Con nietos y bisnietos.
Se fue silenciosamente. Como vivió.
Aquí mi recuerdo.
Su palabra de madre habilitándome como madre.
Cincos años.
La eternidad toda.
Mi madre. Mamá. La mami.
Una vida hecha, íntegra, completa.
Con nietos y bisnietos.
Se fue silenciosamente. Como vivió.
Aquí mi recuerdo.
Su palabra de madre habilitándome como madre.
viernes, 7 de junio de 2013
6 de junio
"Escribo como si fuese a salvar la vida de alguien.
Probablemente mi propia vida".
CLARICE LISPECTOR
6 de junio, el primero que no pasamos juntas...
“La Anunciación”, novela de María Negroni, fue el último regalo que le hice a Delia.
En cuanto empecé a leerlo supe que iba a regalárselo y deseaba hondamente que no lo tuviera. Supe que era un libro que ella amaría.
Unos días después de aquel regalo (el 24 de junio), ella me escribió: “Antes de seguir, quiero escribirte Ste, porque vengo a las corridas, escribo, y me va quedando esto: 1) hermoso el libro que me regalaste, estoy enamorada de La Anunciación (no me lo dedicaste, te olvidaste); 2) ... ”
No... no se lo dediqué. Primero, porque no sabía si ella lo tenía, y luego porque había tiempo...
“La Anunciación” es un relato sobre la memoria. Ese desordenado y necesario utensilio que nos permite edificar el pasado. Y como en la memoria, los hechos allí se presentan fragmentados, convocando y evadiendo melancolías.
“La Anunciación” es un libro que indefectiblemente me lleva a Delia. La identifico con su protagonista... La veo allí, en esa ficción que ensaya versiones de un pasado que nos envuelve, que nos involucra y que a ella la atravesaba.
“La Anunciación” me ayuda en muchas noches de insomnio a construir el fantasma de su ausencia y con él reconstruyo en tiempo de memoria el pretérito de mi tiempo. De nuestro tiempo juntas, que es mi vida toda.
Hoy hace exactamente un año que le regalé “La Anunciación”. Mi último regalo en su último cumpleaños. Fue una noche hermosa, mansa, íntima... con locro, niños, risas, charla, mate y abrazos... donde nada, absolutamente nada, anunciaba el horror y lo incomprensible del futuro cercano.
"La Anunciación" era sólo una novela conmovedora y onírica...
La extraño tanto...
lunes, 29 de abril de 2013
El Arte, el Dolor y la Locura...
“Ayer, luego de los episodios del Borda, se me dio
por subir a mi muro un poema de don Jacobo Fijman, que vivió y murió en el
neuropsiquiátrico. Hoy me encuentro con la grata sorpresa que más de 300 amigos
lo reprodujeron en el suyo... Leyendo algunos de los muchos comentarios que se
hicieron al respecto, noto que no son pocos los que hablaron del desdichado
Fijman como del "poeta de la locura". Me gustaría hacer una
aclaración: Fijman, lo mismo que Artaud, Van Gogh y tantos otros, no fue
"un artista de", sino más bien "a pesar de". Es decir, fue
un creador devorado por la locura (si es que se puede decir así) y de ninguna
manera un enfermo mental que se volvió artista. Eso jamás sucede. En tal
sentido, las cartas de Van Gogh a su hermano Theo son bien elocuentes: sus días
en Arlés no fueron más que un vertiginoso intento por huir de la enfermedad a
través, precisamente, del arte. Del arte liberador. Del arte que, si no cura,
al menos consuela... Nuestra idea romántica del loco que escribe genialidades
se da de bruces con la realidad: invariablemente, se trata de genios que
escriben o pintan hasta que llega la fiebre y los atenaza”.
(Miguel Ángel
Morelli)
"Del arte liberador. Del arte que, si no cura, al menos consuela..." Pocas palabras han expresado tan bien, tan clara y profundamente, lo que he sentido en
los últimos meses... No es mi intención, en absoluto, compararme con genios
como Vincent o Fijman... Pero desde la repentina muerte de mi hermana, hermana
mía, pocas cosas me han acercado un poquito de consuelo como ensayar, subirme
al escenario y escribir escribir, escribir...
Y encontré en estas palabras que cito la síntesis de ese sentimiento. Es el Arte (y
no estoy haciendo una calificación de mi laburo) lo que me aleja un poco de la
soledad enloquecedora del dolor...
Me doy cuenta de que es por eso que en los ocho meses, eternos y efímeros, más dolorosos de mi vida he sentido la obligación de ensayar, de estrenar, de escribir, de prestar piel, alma y sentimientos... y exorcizar, exorcizar, exorcizar. Y compartir.
jueves, 25 de abril de 2013
Más frágil que el silencio
Bueno... ya estoy
en casa...
Especial noche.
Estreno. Uno más, y no tanto... no tanto "uno más"..., digo...
"yo tengo
tantos hermanos que no lo puedo contar y una hermana muy hermosa que se llama
libertad".
Mi
"libertad" tiene apellido y es "escenario".
Quién puede decir
cómo "duelar"...
Yo tengo ese
privilegio...
yo duelo tú
duelas... quíén duela...
quién puede decir
cuál dolor es más o menos dolor.
La soledad del
dolor para mí es insoportable. Entonces lo pongo afuera.
Me pasó con
Tobías.
Me pasa con
Delia.
Entonces lo subo
al escenario. Lo transformo. Lo transmuto. Lo entrego y me lo quedo.
"Más frágil
que el silencio" se me volvió ceremonia. Homenaje se me volvió. Dolor y
arte. Ofrenda, se me volvió.
Y por arte de
escenario Delia es Emma. Y Emma es Celeste. Y Tati una mamá talentosa y
contenedora.
Y sufro pero
entrego el sufrimiento. Y las lágrimas son de otros de tan mías que son.
Gracias a todos y
cada un de los que hoy me acompañaron. Y entendieron.
Gracias al
Teatro. Gracias a la vida.
Gracias, amor,
por tus lágrimas. Por tu abrazo interminable.
Gracias a los
amigos.
Gracias a Delia
por haberme construido.
Gracias.
(Escrito en la madrugada del 26 de abril de 2013, al volver a casa después de haber estrenado)
martes, 2 de abril de 2013
Tras un manto de neblina...
Mis primeras imágenes del 2 de abril de 1982 fueron un tanto
confusas… Era pasado el mediodía y salía yo de una intoxicación que me había
tenido semi inconsciente por más de 48 hs. Los gases lacrimógenos aspirados el
30 de marzo (apenas dos días antes) en Plaza de Mayo sumados a un clericó con
fruta aparentemente en mal estado habían hecho una combinación explosiva en mi
anémico estado físico de ese momento… Estuve literalmente entre inconsciente y
dormida durante más de 48 horas con médicos visitándome periódicamente. Mis
últimas imágenes claras eran a la
Federal (vergüenza nacional) tirándonos gases a desmanes, a
la montada cagándonos a palos, a Delia y a mí rogándole a un mozo de un bar de
Avenida de Mayo que nos dejara entrar y un vaso de helado vino blanco con
frutas que me tomé allí gracias al exceso de generosidad y valentía (aquellos
tiempos se medían en valentía) de ese trabajador gastronómico que resultó ser
un militante sobreviviente de las garras de la dictadura, y que ganó en poco
rfato la carísima confianza de mi hermana. Luego, vómitos, fiebre y nada más
hasta ese mediodía en que empecé a despertar. Delia estaba al lado mío en la
habitación de mis sobrinas, yo estaba en la cama de la mayor porque era un
lugar más cómodo para recibir a los médicos (de esto me enteré después). Había
un televisor a los pies de la camita y Delia tenía los ojos colgados de él.
“¿Cómo te sentís?”, me preguntó con evidente preocupación.
“Mas o menos”, contesté, “me duele todo”. Y mirando la pantallita blanca y
negra pregunté ingenua: “¿Qué? ¿siguen pegando? ¿Cómo es que hay tanta gente en
la Plaza ?”
“No, mi amor. Pasaron más de dos días. Esa es otra gente y
está vivando al hijo de puta de Galtieri que acaba de declararle la guerra a
Inglaterra”. “¿Qué decís, estás loca?” “Así me siento. Metida en una locura
total. Está mandando colimbas a Malvinas. Vamos a vivir una masacre más por
culpa de estos hijos de puta”. Delia ya lloraba como sabía llorar Delia… sin
demasiada gestualidad. Casi sin sollozos… Yo trataba de incorporarme en la cama
con un cuerpo dolorido y un alma incrédula. “¿Qué decís?”, repetía tontamente.
Mi madre escuchaba radio en la cocina y también lloraba.
“Esos chicos, esos chicos…” repetía ella.
Las nenas jugaban ruidosamente, por suerte, en el comedor.
Yo durante horas reclamé imposibles explicaciones. Por las
48 hs que no recordaba, por esa gente que agitaba banderas en Plaza de Mayo y
por esa decisión suicida de un milico borracho. “Suicida no. Asesina”,
sentenció Delia con esa claridad que siempre tenía.
Un día tristísimo. Dolorosísimo. Sólo las risas de mis
sobrinas me traen un poco de consuelo al recuerdo.
Durante la madrugada del 2 al 3 nos despertaron unos
estruendos muy cercanos. Yo ya había regresado a la pequeña habitación que
usaba como propia en esa casa que nos había vuelto a albergar a mi mami y a mí
después de otra debacle… Escuchaba esos ensordecedores sonidos y los gritos de
mi madre que angustiadísima gritaba: “¡¡¡¡Bombardean Buenos Aires!!!! ¡¡¡¡Están
bombardeando!!!!”. Por unos minutos todo fue confusión, susto, desconcierto,
gritos, llantos…
La vecina de al lado había sufrido un brote psicótico y con
una maza estaba rompiendo su casa. Parece cuento. Pero es verdad.
La madrugada del 3 de abril nos encontró a mi madre, a Delia
y a mí riéndonos de la anécdota. La radio estaba prendida. Las risas duraron
poco.
La guerra asesina había comenzado. La Argentina toda estaba en
riesgo.
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