Desasosiego.
Ni siquiera es insomnio.
Es desasosiego.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
viernes, 23 de septiembre de 2016
lunes, 19 de septiembre de 2016
El mismo fuego
“En el alba del tiempo
fue la piedra que
Cain lanzó contra Abel y serán muchas cosas
que hoy ni siquiera imaginamos y que podrán concluir
con los hombres y con su frágil destino.”
JORGE LUIS BORGES
Cain lanzó contra Abel y serán muchas cosas
que hoy ni siquiera imaginamos y que podrán concluir
con los hombres y con su frágil destino.”
JORGE LUIS BORGES
Ese fuego que amenaza no empieza hoy ni mañana.
Ese fuego empezó antes, hace mucho.
Es el fuego que cayó de los aviones y quemó cuerpos de trabajadores y de estudiantes una criminal tarde de junio.
Es el fuego que más tarde quemó fotos, retratos, sábanas, juguetes, frazadas y máquinas de coser.
Es el “’¡FUEGO!” disparado contra hombres indefensos que sin justicia alguna fueron fusilados en basurales sin nombre. O con nombre, no tiene importancia alguna.
Idéntico fuego el de las metrallas que volvieron a fusilar en Trelew y que más tarde quemó libros con la esperanza de borrar enseñanzas y aprendizajes.
Es un solo fuego. Siempre encendido y avivado por los mismos contra los mismos.
Contra nosotros.
Ese mismo fuego es el que quemará 60000 kits para bebés que incluyen lo siguiente: Un moisés para los primeros meses, 2 Conjuntos enteros manga larga, 2 Conjuntos de manga corta, 2 Pantalones, 3 Pares de medias, 1 Gorro, 1 Abrigo polar, 1 Par de escarpines, 2 Sacos de dormir, 1 Porta bebe, 1 Bolso materno, 1 Bolso cambiador, 1 Termómetro digital, Algodón, Crema de Caléndula, Crema Hidratante, Protectores mamarios, Preservativos, 1 Bata, 1 Camisón, 1 par de Pantuflas, 1 Chupete, 1 Sonajero, 1 Babero, 1 Mordillo, 1 Libro de cuentos infantiles, 1 Guia de cuidados para la mamá y el bebe.
Ese fuego empezó antes, hace mucho.
Es el fuego que cayó de los aviones y quemó cuerpos de trabajadores y de estudiantes una criminal tarde de junio.
Es el fuego que más tarde quemó fotos, retratos, sábanas, juguetes, frazadas y máquinas de coser.
Es el “’¡FUEGO!” disparado contra hombres indefensos que sin justicia alguna fueron fusilados en basurales sin nombre. O con nombre, no tiene importancia alguna.
Idéntico fuego el de las metrallas que volvieron a fusilar en Trelew y que más tarde quemó libros con la esperanza de borrar enseñanzas y aprendizajes.
Es un solo fuego. Siempre encendido y avivado por los mismos contra los mismos.
Contra nosotros.
Ese mismo fuego es el que quemará 60000 kits para bebés que incluyen lo siguiente: Un moisés para los primeros meses, 2 Conjuntos enteros manga larga, 2 Conjuntos de manga corta, 2 Pantalones, 3 Pares de medias, 1 Gorro, 1 Abrigo polar, 1 Par de escarpines, 2 Sacos de dormir, 1 Porta bebe, 1 Bolso materno, 1 Bolso cambiador, 1 Termómetro digital, Algodón, Crema de Caléndula, Crema Hidratante, Protectores mamarios, Preservativos, 1 Bata, 1 Camisón, 1 par de Pantuflas, 1 Chupete, 1 Sonajero, 1 Babero, 1 Mordillo, 1 Libro de cuentos infantiles, 1 Guia de cuidados para la mamá y el bebe.
Todo eso multiplicado por 60.000 será quemado por ese mismo fuego.
Ese fuego es para los represores y los integrantes de la derecha (que son lo mismo) un elemento que parece sumergirlos en un acto purificador sin tener en cuenta que de esas cenizas surge siempre la esencia de la resistencia y las obstinadas ansias de justicia. De justicia real. De esa justicia que anda faltando en este tiempo.
#NoQuemenLasQunitasEse fuego es para los represores y los integrantes de la derecha (que son lo mismo) un elemento que parece sumergirlos en un acto purificador sin tener en cuenta que de esas cenizas surge siempre la esencia de la resistencia y las obstinadas ansias de justicia. De justicia real. De esa justicia que anda faltando en este tiempo.
Stella Matute
19-09-2016
viernes, 16 de septiembre de 2016
No estoy
A veces no estoy.
Simplemente.
No estoy.
Ni soy. Ni voy. Ni.
A veces NI.
O no.
Que no es lo mismo pero es igual, diría Silvio.
Hoy es uno de esos días.
Dejo la sonrisa dibujada y me fui.
No estoy.
Ni soy. Ni voy.
Ni.
O no.
Simplemente.
No estoy.
Ni soy. Ni voy. Ni.
A veces NI.
O no.
Que no es lo mismo pero es igual, diría Silvio.
Hoy es uno de esos días.
Dejo la sonrisa dibujada y me fui.
No estoy.
Ni soy. Ni voy.
Ni.
O no.
jueves, 18 de agosto de 2016
Era en agosto
La memoria del cuerpo aúlla en el recuerdo de una madrugada de hielo.
Se impone el insomnio.
Un manotazo de muerte despierta un vientre que solo quiere vida.
El pequeño titán atraviesa el canal en un solo alarido.
Tobías.
Diminuta ráfaga de esperanza y fuerza.
No pudieron sus ganas pero su aliento quedó aliento en mi aliento para siempre.
Y ya sabemos que él para siempre es demasiado.
A veces el tiempo no cabe en el tiempo.
Diecinueve años de bebé pequeño que dejan hecha trizas la medida del amor.
Tobías.
Una forma diferente de ser madre.
Suspendida en el deseo de acunar lo inacunable.
Doce días eternos de amarga miel y huecos rezos lanzados a un dios que de tan sordo me dejó sin voz. (Sin vos, hijito).
Tobías.
En mi. Infinito.
Fue un dieciocho.
De madrugada.
Llovía.
Hacía frío afuera, adentro, y más allá.
Era agosto. Claro.
Aquella mañana el universo todo se posó sobre su prematura fortaleza.
18 de agosto.
Tobías.
Diminuto titán.
(18 de agosto de 2015 )
Era lunes, también, aquel 18 de agosto de 1997. Y era de madrugada. Algún dios malo, o algún demonio, engañó a Tobías y lo convenció a abandonar su útero, el mío, antes de tiempo. Pequeño gran titán, le peleó a la muerte durante 12 días. No pudo contra la Mala. No hubo dios bueno, ni buda, ni chaman, ni rezo, ni fe, que lo ayudara. Dolor para siempre. Y este insomnio eterno 17 madrugadas más tarde, años contando. El para siempre de la muerte, siempre absurda pero cuando injusta más absurda, y siempre, todavía.
(18 de agosto de 2014)
18 de agosto...
Agosto...
16 años. ...
la nave va... va... va... va...
Tobías... pequeño gran titán.
Siempre en mi corazón.
(18 de agosto de 2013)
Tobías... 15 años.
Agosto es un mes maldito en mi existencia...
(18 de agosto de 2012 - A días del otro infierno)
Se impone el insomnio.
Un manotazo de muerte despierta un vientre que solo quiere vida.
El pequeño titán atraviesa el canal en un solo alarido.
Tobías.
Diminuta ráfaga de esperanza y fuerza.
No pudieron sus ganas pero su aliento quedó aliento en mi aliento para siempre.
Y ya sabemos que él para siempre es demasiado.
A veces el tiempo no cabe en el tiempo.
Diecinueve años de bebé pequeño que dejan hecha trizas la medida del amor.
Tobías.
Una forma diferente de ser madre.
Suspendida en el deseo de acunar lo inacunable.
Doce días eternos de amarga miel y huecos rezos lanzados a un dios que de tan sordo me dejó sin voz. (Sin vos, hijito).
Tobías.
En mi. Infinito.
Fue un dieciocho.
De madrugada.
Llovía.
Hacía frío afuera, adentro, y más allá.
Era agosto. Claro.
(18 de agosto de 2016, a 19 años)
DIARIO DE UNA TRISTEZAAquella mañana el universo todo se posó sobre su prematura fortaleza.
18 de agosto.
Tobías.
Diminuto titán.
(18 de agosto de 2015 )
Era lunes, también, aquel 18 de agosto de 1997. Y era de madrugada. Algún dios malo, o algún demonio, engañó a Tobías y lo convenció a abandonar su útero, el mío, antes de tiempo. Pequeño gran titán, le peleó a la muerte durante 12 días. No pudo contra la Mala. No hubo dios bueno, ni buda, ni chaman, ni rezo, ni fe, que lo ayudara. Dolor para siempre. Y este insomnio eterno 17 madrugadas más tarde, años contando. El para siempre de la muerte, siempre absurda pero cuando injusta más absurda, y siempre, todavía.
(18 de agosto de 2014)
18 de agosto...
Agosto...
16 años. ...
la nave va... va... va... va...
Tobías... pequeño gran titán.
Siempre en mi corazón.
(18 de agosto de 2013)
Tobías... 15 años.
Agosto es un mes maldito en mi existencia...
(18 de agosto de 2012 - A días del otro infierno)
No era en abril...
Era en agosto... el 18, más precisamente.
14 años ya.
Luchó como un titán.
"Enorme y azul / la vida se le dio. / No
pudo tomarla, no pudo tomarla, / de tan pequeño."
Tobías..., para siempre
en mi corazón.
(18 de agosto de 2011)
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Tobías
sábado, 13 de agosto de 2016
Cuatro años alardea el almanaque
13 de agosto.
El almanaque alardea 4 años.
Y mis recuerdos se hunden en un recién que ahoga.
4 años...
Imposibles mil quinientos días
Sórdidas treinta y cuatro mil seiscientas horas
Sigo sin entenderlo
Sigo sin creerlo
Sigo sin aceptarlo
No me pidan que no llore, justo hoy que ya sonrío de tantas lágrimas.
No me pidan que no aúlle, justo hoy que ya puedo vestir al alarido de silencio.
No me pidan que no diga, justo hoy que las palabras se disfrazan de huecura.
No sé hacerlo de otro modo.
4 años
El tiempo
El tiempo sólo acomoda la pena tan pena de tan siempre.
El tiempo, ese tramposo que acomoda y horada.
El tiempo
Años, días, horas, un instante
Es el 13 mas 13 de mi vida y es aniversario de lo absurdo.
Y es agosto. Mes del despropósito.
El almanaque alardea 4 años.
Y mis recuerdos se hunden en un recién que ahoga.
4 años...
Imposibles mil quinientos días
Sórdidas treinta y cuatro mil seiscientas horas
Sigo sin entenderlo
Sigo sin creerlo
Sigo sin aceptarlo
No me pidan que no llore, justo hoy que ya sonrío de tantas lágrimas.
No me pidan que no aúlle, justo hoy que ya puedo vestir al alarido de silencio.
No me pidan que no diga, justo hoy que las palabras se disfrazan de huecura.
No sé hacerlo de otro modo.
4 años
El tiempo
El tiempo sólo acomoda la pena tan pena de tan siempre.
El tiempo, ese tramposo que acomoda y horada.
El tiempo
Años, días, horas, un instante
Es el 13 mas 13 de mi vida y es aniversario de lo absurdo.
Y es agosto. Mes del despropósito.
jueves, 4 de agosto de 2016
4 de agosto, último tiempo
Hace cuatro años era noche de sábado.
Hoy feisbuc me recordó que andaba con insomnio en aquellas horas. Yo creía que eran los sufrimientos del síndrome de nido vacío pero en realidad supe que era un alerta premonitorio del desasosiego más desasosiego. Hace cuatro años ese insomnio me anunciaba un para siempre de ausencia.
Hace cuatro años era la última noche de una vida de compinche, compañera, confidente, amiga, hermana, todo en una. Empieza el aniversario de una semana devastadora.
Una de las semanas devastadoras de agosto. No puedo evitar los recuerdos.
Ni siquiera son voluntarios. Están ahí, siempre a punta de llanto.
Aunque haya ido aprendiendo a no hablar, a no nombrar, a dejar que crean que me distraigo.
Agosto.
En la plenitud de la llaga. El comienzo del final de los finales.
(4 de agosto de 2016. Noche. Cuando el llanto empieza a renovarse)
Hoy feisbuc me recordó que andaba con insomnio en aquellas horas. Yo creía que eran los sufrimientos del síndrome de nido vacío pero en realidad supe que era un alerta premonitorio del desasosiego más desasosiego. Hace cuatro años ese insomnio me anunciaba un para siempre de ausencia.
Hace cuatro años era la última noche de una vida de compinche, compañera, confidente, amiga, hermana, todo en una. Empieza el aniversario de una semana devastadora.
Una de las semanas devastadoras de agosto. No puedo evitar los recuerdos.
Ni siquiera son voluntarios. Están ahí, siempre a punta de llanto.
Aunque haya ido aprendiendo a no hablar, a no nombrar, a dejar que crean que me distraigo.
Agosto.
En la plenitud de la llaga. El comienzo del final de los finales.
(4 de agosto de 2016. Noche. Cuando el llanto empieza a renovarse)
lunes, 11 de julio de 2016
27 años con Lautaro
Los recuerdos vienen con exacta precisión. También con un dejo de distanciamiento, como si fuese una película que he visto 27 veces.
Aquella noche me dormí desprevenida.
Faltaban varios días aun y yo tenía muchas cosas que hacer todavía antes de la maravilla.
Sin embargo, a la mañana muy temprano algo anunció que el alumbramiento estaba cerca, muy cerca.
Me quedé quietita como no creyéndolo.
Pero era inevitable, cada vez que esbozaba moverme, perdía otro poco de líquido hasta que decidí pararme y una catarata involuntaria cayó desde mis adentros.
Las contracciones se manifestaron enseguida y todo sucedió maravillosamente rápido.
Vivía a tres cuadras de la clínica pero tuve que tomarme un taxi. "8 de dilatación", dijo la partera de guardia y salió corriendo a hacer los llamados y los encargues pertinentes. Era la mañana del 12 de julio y a las 11.34 la vida sería vida para siempre.
Desde aquel día, mi vida se justifica plenamente cada 12 de julio.
Es más... podría decir que esta fecha me amortiza los duros golpes de los errores cometidos, me ilumina las zonas grises de los dolores, me salda la mayoría de mis deudas.
En este día se celebra la llegada al mundo de un embajador de la ternura, de un portador de talentos, de un emisario de lo bueno, del hacedor de los mejores abrazos de mis abrazos.
27 años han pasado desde aquel luminoso día en que Lautaro, mi hijo, llegó al mundo.
Los mejores 27 años de mi vida.
Desde aquel día me ha enseñado cada día a ser un poco mejor. Me ha llevado de la mano por los caminos de la paciencia, me ha mostrado el esplendor de la alegría, me ha alumbrado la dimensión del verdadero amor. Ese que de tan incondicional asusta.
Lo he ido viendo crecer afianzado en sus convicciones, sostenido en su inmensa chispa artística que enciende fuegos musicales.
Todo él es arte. Y bondad.
Resplandece mi vida en su espejo, se hace más armónico el camino en su ruta, se vuelve fácil lo difícil en su mirada.
La vida me dio con su nacimiento un maestro que me da clases intensivas de cómo amar sin límites y cómo construir un coraje inquebrantable para defenderlo de los amenazantes males del mundo.
Eso intento desde aquel día, 27 años atrás contando.
Levanto la copa y brindo por su vida y por la mía con él.
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, HIJO!!!!
Esta tierra es un poco mejor y más fértil desde que vos la habitás.
2015
Hoy, a las 11.34, la persona que me otorgó el privilegio de ser madre cumple 26 años. Los 26 años más orgullosos de mi vida, los más sorprendentes, los más tiernos, los de embelesado aprendizaje extremo.
Muchas veces siento, se lo he dicho, que vine a esta vida sólo a ser su madre. Que esa fue y es mi misión y es lo que más felicidad me ha dado y me da, sin duda alguna. Su nacimiento me conectó con el epicentro de la ternura; con la eterna búsqueda de lo mejor para él; con la esencia del amor; con el aprendizaje de correrme del eje.
Su camino, su recorrido, sus elecciones, son un manso lago en el que puedo verme reflejada y también en el que puedo sumergirme sin miedos. Estos 26 años me hacen sentir 26 veces madre vanidosa y pipona de orgullo, me convierten en una mujer más joven que hace 26 años, una fan de su arte, una incondicional apoyadora de sus sueños, una discípula de su sabiduría.
Estos 26 años son lo que más le agradezco a la vida. Son la fuente de energía que necesito para calmar mis tristezas. Si me dijeran que puedo volver a vivirlos lo único que pediría es poder mejorar todo aquello que se necesite para que él pueda ser más feliz.
Hoy Lautaro cumple 26 años. Levanto la copa y brindo por él. Por su bonomía, por su sonrisa franca, por sus ojitos melancólicos, por su lealtad, por sus proyectos, por sus logros, por los amigos que lo quieren, por sus dioses y también, por qué no, por sus demonios.
¡Feliz cumpleaños, Lautaro Matute! ¡Hijo! ¡Y gracias! Eternas Gracias.
2014
25 años es mucho tiempo. Y un instante.
Puedo sentir ahora el primer calorcito de su piel sobre la mía. Pude oler recién aquel olor pequeño de su minúsculo pelito; y oír aquí los flamantes berridos, dulces e indignados.
Sin embargo, disfruto a diario de su madurez y sus talentos. Disfruto siempre de la seriedad de su palabra. Inauguro saberes de su sabiduría cotidiana amasada en este cuarto de siglo compartido.
He aprendido, desde aquel 12 de julio, más, mucho más, de lo que he enseñado.
No hay amor que se le compare ni mirada más profunda que la suya.
Cumple años. Y me enarbola en madre nuevamente.
Gracias, hijo.
2013
"Hijo es un ser que nos prestaron para un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje. Sí, ¡es eso! Ser padre o madre es el mayor acto de coraje que alguien puede tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo de perder algo tan amado. ¿Perder? cómo? No es nuestro, ¿recuerdan? Fue apenas un préstamo”… (José Saramago)
Hace 24 años, a las 11.34, en jubiloso alarido nacía Lautaro Matute y revolucionaba mi vida para siempre.
¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, HIJO!!!!! Te amo.
Aquella noche me dormí desprevenida.
Faltaban varios días aun y yo tenía muchas cosas que hacer todavía antes de la maravilla.
Sin embargo, a la mañana muy temprano algo anunció que el alumbramiento estaba cerca, muy cerca.
Me quedé quietita como no creyéndolo.
Pero era inevitable, cada vez que esbozaba moverme, perdía otro poco de líquido hasta que decidí pararme y una catarata involuntaria cayó desde mis adentros.
Las contracciones se manifestaron enseguida y todo sucedió maravillosamente rápido.
Vivía a tres cuadras de la clínica pero tuve que tomarme un taxi. "8 de dilatación", dijo la partera de guardia y salió corriendo a hacer los llamados y los encargues pertinentes. Era la mañana del 12 de julio y a las 11.34 la vida sería vida para siempre.
Desde aquel día, mi vida se justifica plenamente cada 12 de julio.
Es más... podría decir que esta fecha me amortiza los duros golpes de los errores cometidos, me ilumina las zonas grises de los dolores, me salda la mayoría de mis deudas.
En este día se celebra la llegada al mundo de un embajador de la ternura, de un portador de talentos, de un emisario de lo bueno, del hacedor de los mejores abrazos de mis abrazos.
27 años han pasado desde aquel luminoso día en que Lautaro, mi hijo, llegó al mundo.
Los mejores 27 años de mi vida.
Desde aquel día me ha enseñado cada día a ser un poco mejor. Me ha llevado de la mano por los caminos de la paciencia, me ha mostrado el esplendor de la alegría, me ha alumbrado la dimensión del verdadero amor. Ese que de tan incondicional asusta.
Lo he ido viendo crecer afianzado en sus convicciones, sostenido en su inmensa chispa artística que enciende fuegos musicales.
Todo él es arte. Y bondad.
Resplandece mi vida en su espejo, se hace más armónico el camino en su ruta, se vuelve fácil lo difícil en su mirada.
La vida me dio con su nacimiento un maestro que me da clases intensivas de cómo amar sin límites y cómo construir un coraje inquebrantable para defenderlo de los amenazantes males del mundo.
Eso intento desde aquel día, 27 años atrás contando.
Levanto la copa y brindo por su vida y por la mía con él.
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, HIJO!!!!
Esta tierra es un poco mejor y más fértil desde que vos la habitás.
2015
Hoy, a las 11.34, la persona que me otorgó el privilegio de ser madre cumple 26 años. Los 26 años más orgullosos de mi vida, los más sorprendentes, los más tiernos, los de embelesado aprendizaje extremo.
Muchas veces siento, se lo he dicho, que vine a esta vida sólo a ser su madre. Que esa fue y es mi misión y es lo que más felicidad me ha dado y me da, sin duda alguna. Su nacimiento me conectó con el epicentro de la ternura; con la eterna búsqueda de lo mejor para él; con la esencia del amor; con el aprendizaje de correrme del eje.
Su camino, su recorrido, sus elecciones, son un manso lago en el que puedo verme reflejada y también en el que puedo sumergirme sin miedos. Estos 26 años me hacen sentir 26 veces madre vanidosa y pipona de orgullo, me convierten en una mujer más joven que hace 26 años, una fan de su arte, una incondicional apoyadora de sus sueños, una discípula de su sabiduría.
Estos 26 años son lo que más le agradezco a la vida. Son la fuente de energía que necesito para calmar mis tristezas. Si me dijeran que puedo volver a vivirlos lo único que pediría es poder mejorar todo aquello que se necesite para que él pueda ser más feliz.
Hoy Lautaro cumple 26 años. Levanto la copa y brindo por él. Por su bonomía, por su sonrisa franca, por sus ojitos melancólicos, por su lealtad, por sus proyectos, por sus logros, por los amigos que lo quieren, por sus dioses y también, por qué no, por sus demonios.
¡Feliz cumpleaños, Lautaro Matute! ¡Hijo! ¡Y gracias! Eternas Gracias.
2014
25 años es mucho tiempo. Y un instante.
Puedo sentir ahora el primer calorcito de su piel sobre la mía. Pude oler recién aquel olor pequeño de su minúsculo pelito; y oír aquí los flamantes berridos, dulces e indignados.
Sin embargo, disfruto a diario de su madurez y sus talentos. Disfruto siempre de la seriedad de su palabra. Inauguro saberes de su sabiduría cotidiana amasada en este cuarto de siglo compartido.
He aprendido, desde aquel 12 de julio, más, mucho más, de lo que he enseñado.
No hay amor que se le compare ni mirada más profunda que la suya.
Cumple años. Y me enarbola en madre nuevamente.
Gracias, hijo.
2013
"Hijo es un ser que nos prestaron para un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje. Sí, ¡es eso! Ser padre o madre es el mayor acto de coraje que alguien puede tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo de perder algo tan amado. ¿Perder? cómo? No es nuestro, ¿recuerdan? Fue apenas un préstamo”… (José Saramago)
Hace 24 años, a las 11.34, en jubiloso alarido nacía Lautaro Matute y revolucionaba mi vida para siempre.
¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, HIJO!!!!! Te amo.
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Lautaro Matute,
Stella Matute
jueves, 23 de junio de 2016
Crecer
Tengo los ojos cansados de carencias.
Lo incomprensible no entiende del paso de las horas.
Quiero un ratito de aquel tiempo
en el que estaban vivos todos los que yo quería.
Un ratito.
Crecer es ir poblándose de ausencias.
Lo incomprensible no entiende del paso de las horas.
Quiero un ratito de aquel tiempo
en el que estaban vivos todos los que yo quería.
Un ratito.
Crecer es ir poblándose de ausencias.
(23-06-2016. Porque sí. Porque me atropella el extrañar.)
jueves, 16 de junio de 2016
Innominado desconcierto
Me excede. Imposible. Desmesurado todo. Devastador.
Me supera. Me pasa por encima. Me aplasta. Me levanto.
Esquivo nuevo zarpazo, pero de inmediato viene otra trompada.
Nockout técnico. Y real. Y duradero.
Me redunda el dolor y me rebasa. Giro. Intento negar.
Pero abunda lo impropio. Innominado desconcierto.
En estos días el amor no vence a nada. Más bien nos aventaja la injusticia.
Me excede. Me supera. Me enmudece.
(16 de junio, 2016)
Me supera. Me pasa por encima. Me aplasta. Me levanto.
Esquivo nuevo zarpazo, pero de inmediato viene otra trompada.
Nockout técnico. Y real. Y duradero.
Me redunda el dolor y me rebasa. Giro. Intento negar.
Pero abunda lo impropio. Innominado desconcierto.
En estos días el amor no vence a nada. Más bien nos aventaja la injusticia.
Me excede. Me supera. Me enmudece.
(16 de junio, 2016)
sábado, 11 de junio de 2016
Se presentó "Día a Día", el primer album solista de Lautaro Matute 2
"Gracias por ser música", le dijeron hace unos
días en un comentario y me quedé pensando...
Es cierto. Lautaro no hace música. Lautaro es música.
Un artista con una sensibilidad delicada y descomunal.
Dirán que lo digo porque soy la madre. Y es cierto.
Pero ser la madre de un artista obliga al extremo ejercicio
de la objetividad.
Saberlo mi hijo, entrañable, y ser una más, allí,
disfrutándolo como se disfruta el arte de un desconocido es de las vivencias
más intensas que me suceden.
Pienso mucho en eso desde que lo ví presentando su primer
disco solista.
Entrañable y extraño. Propio y ajeno. Todo al mismo tiempo y
sin medida.
La presentación de "DÍA A DÍA" fue una exquisita
ceremonia de poesía, música, fuerza y arte de alto vuelo.
Sencillez y talento combinados creo que es lo que da
estatura de artista.
Y a Lautaro Matute, mi hijo, le sobran las dos cosas.
Más simpatía, solidaridad, agradecimiento.
Es un capo.
Lo digo sin que me preocupen su pudor ni mucho menos las
sonrisas suspicaces detrás del comentario "qué va a decir si es la
madre".
Si. Tengo el honor y la titánica emoción de ser la madre de
un artista. De un músico que no hace música. La lleva adentro y la comparte con
otros.
"Gracias por ser música".
Gracias a la vida.
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Lautaro Matute,
Stella Matute
Se presentó "Día a Día", el primer album solista de Lautaro Matute
Tan propio y tan ajeno
Tan entrañable y tan extraño
Tan mío y tan de él mismo
Tan...
Tanta emoción.
Tanto.
Subjetividad y objetividad sin límites
A punta de alma la emoción me excede
13 canciones que son el pasado, el presente y el futuro
Un día a día compartido desde aquel test conmocional
Una mirada y un gracias
Y la sonrisa
Y esa espontaneidad caracteristica
Y el pasado
El presente
El futuro
13
Continuidad a ritmo de canciones
La fuerza de la sangre y la garra del día a día
Ese día a día implacable
Ese Día a Día que acontece, que atraviesa,
que une.
Un "cumpleaños de 15" sin cumpleañerx de 15
Y mas de 15 motivos para llorar de alegría
Para llorar de orgullo
Un día a día que fue.
Un Día a Día que es
Y que será en el tiempo
Por siempre.
Para siempre.
Y siempre es mucho tiempo. Ya lo sabemos.
Gracias.
A la vida.
Y a este hijo inmenso artista. Sensibilidad en estado puro
Arriba y abajo de un escenariio cualquiera.
En la vida y en el arte.
13 canciones
En un río caudaloso de abrazo y de cuerdas.
Amigos: gracias.
Sobrina: gracias.
Taty: gracias.
Padrino: gracias.
Compañero: gracias.
Gracias.
13 canciones vividas a destajo
Escritas, palpitadas, arregladas, cantadas a ritmo del amor,
del esfuerzo, del trabajo, de la pasión.
Gracias.
Vine a esta vida a vivir esto. A latir en consonancia de una
maternidad elegida contra viento y marea.
Sin dudas.
Y ese parir trajo este parir de un hijo adulto tan
inconmensurable como aquel paquetito rosado que me pusieron en el pecho.
Parires y sentires.
Así. Desordenados.
Agitados. Con la desmesura a mano.
Centro Cultural de la Cooperación el escenario.
Y allí una causa y un efecto.
La mejor causa
El mejor efecto
Un Día a Día mayúsculo que me invita a agradecer desde el
epicentro de las entrañas.
Me voy a dormir con un corazón del tamaño de un contrabajo
sonando al ritmo de lo Sublime.
La exacta medida del amor eterno.
Felicitaciones Lautaro. Una vez más.
Y van tantas.
Y serán tantas otras.
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Elefante en la habitación,
Lautaro Matute,
Stella Matute
domingo, 29 de mayo de 2016
EL ODIO ES EL MISMO
EL ODIO ES EL MISMO
"Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que en este bendito país el hijo del barrendero muera barrendero".
(Contraalmirante Arturo Rial -funcionario de la revolución fusiladora-, discurso a
trabajadores municipales, 1955)
"Le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso fue una ilusión, eso no era normal" (Javier Gonzalez Fraga - economista egresado de la Universidad Católica, ex presidente del Banco Central de la República
Argentina por primera vez en 1989, cuando llevó a la Hiperinflación argentina de 1989, meses después el economista Jorge Born lo sindicó como responsable de la segunda hiperinflación de 1989/90. Columnista del pasquín La Nación, abiertamente antikirchnerisa, candidato a Vicepresidente de la Nación en el 2011 junto a Ricardo Alfonsín . 2016).
En el ´55 quemaron frazadas, libros, juguetes, incendiaron máquinas de coser, rompieron altares, persiguieron y proscribieron. Bombardearon. Fusilaron.
En el 2016 desconectan las netbooks, amordazan la cultura, vallan plazas, persiguen, encarcelan, reprimen, provocan.
El odio es el mismo. Y si no cerramos filas, luchamos y los echamos, nos esperan tiempos tan negros y oscuros como los que ya hemos vivido entre el ´55 y el 2003 en los que pasó de todo: bombardeos, fusilamientos, proscriciones, desapariciones, torturas, robo de niños, liberalismo descarnado, y sigue la lista.
Gonzalez Fraga nos lo está diciendo muy, pero muy claramente. Sus dichos no son “declaraciones”, son amenazas.
"Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que en este bendito país el hijo del barrendero muera barrendero".
(Contraalmirante Arturo Rial -funcionario de la revolución fusiladora-, discurso a
trabajadores municipales, 1955)
"Le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso fue una ilusión, eso no era normal" (Javier Gonzalez Fraga - economista egresado de la Universidad Católica, ex presidente del Banco Central de la República
Argentina por primera vez en 1989, cuando llevó a la Hiperinflación argentina de 1989, meses después el economista Jorge Born lo sindicó como responsable de la segunda hiperinflación de 1989/90. Columnista del pasquín La Nación, abiertamente antikirchnerisa, candidato a Vicepresidente de la Nación en el 2011 junto a Ricardo Alfonsín . 2016).
En el ´55 quemaron frazadas, libros, juguetes, incendiaron máquinas de coser, rompieron altares, persiguieron y proscribieron. Bombardearon. Fusilaron.
En el 2016 desconectan las netbooks, amordazan la cultura, vallan plazas, persiguen, encarcelan, reprimen, provocan.
El odio es el mismo. Y si no cerramos filas, luchamos y los echamos, nos esperan tiempos tan negros y oscuros como los que ya hemos vivido entre el ´55 y el 2003 en los que pasó de todo: bombardeos, fusilamientos, proscriciones, desapariciones, torturas, robo de niños, liberalismo descarnado, y sigue la lista.
Gonzalez Fraga nos lo está diciendo muy, pero muy claramente. Sus dichos no son “declaraciones”, son amenazas.
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jueves, 12 de mayo de 2016
Usted preguntará por qué partimos...
PARTIMOS
de Issa Majluf, Lïbanés.
Partimos para distanciarnos del lugar que nos crió y para
ver el otro lado de la aurora.
Viajamos buscando la fuente de nuestro nacimiento. Partimos
para completar el alfabeto, para cargar nuestro adiós de promesas, para viajar
tan lejos como el horizonte, anulando nuestro destino y esparciendo las páginas
al viento, antes de permitir que huya, o tal vez no, nuestra historia en otros
libros.
Partimos hacia destinos no escritos para decir a los que
hemos conocido que retornaremos para establecer relaciones otra vez. Partimos
para aprender el lenguaje de los árboles que no viajan; para escuchar el
tintineo de campanas en los sagrados valles en busca de dioses más piadosos;
para arrancarles a los extranjeros la máscara del exilio; para susurrar a los
transeúntes que, como ellos, nosotros también pasamos, y que nuestra historia
es efímera, tanto en la memoria como en el olvido, lejos de madres que
encienden las velas de la ausencia y acortan el lapso del tiempo cada vez que
elevan sus manos al cielo.
Partimos para no ver a nuestros padres envejecer, para no
advertir las marcas del tiempo en sus rostros. Partimos para anunciarles a los
que amamos que aún los amamos, que la distancia no puede asombrarnos y que el
exilio puede ser tan dulce y fresco como la patria. Partimos para que al
regresar un día, nos reconozcamos como exilados donde quiera que estemos.
Partimos para borrar la diferencia entre aire y aire, agua y agua, cielo e
infierno. Nada nos importa el tiempo, contemplamos la inmensidad, vemos olas
brincando como niños, mientras el mar refluye entre dos barcos: uno que parte y
el otro hecho de papel en manos de un niño.
Partimos como un payaso que viaja de poblado en poblado,
guiando a sus animales que enseñan a los niños su primera lección de tedio.
Partimos para engañar a la muerte que nos persigue de un sitio a otro.
Continuaremos así hasta que estemos perdidos, para que donde quiera que vayamos
nunca más nos encontremos a nosotros mismos y para que de esta forma nadie
pueda encontrarnos.
miércoles, 11 de mayo de 2016
Segundo lunes de mayo: DÍA NACIONAL DEL ACTOR
Actor nuestro que estás en los escenarios, bendecido sea tu oficio, venga a nosotros tu brillo, hágase tu compromiso tanto en tu vida como en tu arte. El buen espectáculo de cada día, ofrécelo hoy y perdona nuestra ausencia en la platea así como nosotros perdonamos tu falencia. No nos dejes aburrirnos y líbranos de la falta de talento. Amen.
¡FELIZ DÍA DEL ACTOR NACIONAL PARA LAS ACTRICES Y LOS ACTORES DE BIEN!
(Stella Matute dixit)
¡FELIZ DÍA DEL ACTOR NACIONAL PARA LAS ACTRICES Y LOS ACTORES DE BIEN!
(Stella Matute dixit)
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Stella Matute
miércoles, 4 de mayo de 2016
Partir
Llegará el momento de hacer el viaje.
Y lo haremos con documentos papeles,
llevaremos nuestra identidad a cuestas
aunque nos pese, aunque nos duela.
Le prepararemos sorpresas,
le daremos otra dimensión,
quizás otro tiempo.
Los pequeños viajes que practicamos
desde hace más de veinte años
los dejaremos dentro de un armario
en nuestras casas.
Allí, entre nuestras ropas dormirán
los deseos satisfechos,
el aletargamiento del músculo,
el párpado del sueño
y la mejilla, y la oreja, y la mueca
que están acostumbrados a mentir,
allí esperarán nuestro regreso.
Quizás a la vuelta, no los usemos,
nos quede todo chico, todo extraño.
Será lo mejor del viaje.
Tener que proveernos de nuevos elementos.
(Yo. 1982)... ... ... ... ... ...
Y lo haremos con documentos papeles,
llevaremos nuestra identidad a cuestas
aunque nos pese, aunque nos duela.
Le prepararemos sorpresas,
le daremos otra dimensión,
quizás otro tiempo.
Los pequeños viajes que practicamos
desde hace más de veinte años
los dejaremos dentro de un armario
en nuestras casas.
Allí, entre nuestras ropas dormirán
los deseos satisfechos,
el aletargamiento del músculo,
el párpado del sueño
y la mejilla, y la oreja, y la mueca
que están acostumbrados a mentir,
allí esperarán nuestro regreso.
Quizás a la vuelta, no los usemos,
nos quede todo chico, todo extraño.
Será lo mejor del viaje.
Tener que proveernos de nuevos elementos.
(Yo. 1982)... ... ... ... ... ...
martes, 3 de mayo de 2016
Un "día a día" que es el día a día de mi vida
Un niño llega a su primera clase de guitarra aferrado a la
mano de su madre.
Esa madre soy yo. Ese niño de ojos grandes y descontrolados rulos me mira desde su altura que es la dimensión toda del amor.
Esa madre soy yo. Ese niño de ojos grandes y descontrolados rulos me mira desde su altura que es la dimensión toda del amor.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“No sé si tu hijo será un guitarrista, pero si decide serlo
tiene condiciones para ser uno de los mejores”, me dice, con onda severa, el
profesor de guitarra desde el otro extremo del teléfono mientras yo me siento
lentamente y lloro. Ese profesor es Lucho González. Sí, Lucho González.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
Esta madre espera a su hijo en la parada de un colectivo. Es
una de las primeras veces que viaja solo. Viene de su clase de guitarra. Baja
con su guitarra en los hombros, mucho más alta que él. Está feliz. Me dice que
sacó su primera canción.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“día a día” estudiaba cuanto minuto le quedaba libre.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“Tu hijo no sólo pinta para gran artista, pinta para ser
gran artista. Es un placer ser su maestro”, dice el gran Hugo Fumero antes de
la primer presentación en público de este alumno que le ponía pasión y
disciplina a las clases con el nuevo profe.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“día a día” fue adolescenteando con su guitarra a cuestas
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“día a día” la casa se llenaba de su música.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“Estamos formando una banda, mamá”, dijo. Y eran 7 y eran
todos disciplinados y pronto fuimos a verlos a “los Chanchos” que ya se
asomaban a esa entrañable cofradía en la que se convirtieron.
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
Premio Gardel 2013 en la categoría World Music para el
Ensamble Chancho a Cuerda
Groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran
músico, tremendo, compañero, amigo...
“día a día” creció y se fue desplegando en músico y en groso,
generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran músico, tremendo, compañero,
amigo, como lo llaman en este lanzamiento de su “día a día”.
Este "día a día" que hace que lo llamen groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran músico, tremendo, compañero, amigo,
Este "día a día" que hace que lo llamen groso, generoso, queridísimo, grande, grosísimo, gran músico, tremendo, compañero, amigo,
Primer disco solista de Lautaro Matute.
Mi hijo. Aquel de la mano aferrada antes de entrar a su
primera clase de guitarra. Cuando no sabíamos que ese era su camino. Este
camino que “día a día” lo ha llevado a su “día a día”
¿Cómo llamar a este que siento?
Amarrete el lenguaje para definir tanto tanto.
Escuchen el primer disco solista de Lautaro. Y ayúdenme a
ponerle nombre a este calor que me estalla en el pecho y en los ojos.
http://lautaromatute.bandcamp.com/(Lautaro Matute, felicitaciones. Orgullosa y admirando tu arte.)
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Día a día,
Lautaro Matute
martes, 19 de abril de 2016
El teatro y el cielo
"Una casa con un techo chato en donde impera el cielo. Y en donde cada uno puede dialogar consigo mismo perdiéndose con la mirada en el horizonte.
Semejante a esta casa es para mí, en una sola palabra, el teatro."
(Eugenio Barba - El cielo del teatro, 2009)
Semejante a esta casa es para mí, en una sola palabra, el teatro."
(Eugenio Barba - El cielo del teatro, 2009)
miércoles, 13 de abril de 2016
13 de abril - Jornada histórica
Alguna vez yo diré "estuve ahí",
y se me llenarán los ojos de las mismas lágrimas.
Yo
El peronismo nunca sabrá cuánto, pero ¡cuánto!, le agradezco que me haya recibido...
Podría no haberlo hecho.
Y yo no me hubiera enterado nunca de esta emoción, de esta alegría, de este compromiso. De lo maravilloso que es estar también "a favor" y no sólo "en contra".
Le agradezco al peronismo por los 12 años. Por las Plazas de festejo, por los abrazos, por las lágrimas, por sentirme parte de un mar de amor infinito. Le agradezco por haberme incluido en este sentimiento de Patria que me quema el pecho.
Le agradezco al kirchnerismo haberme abierto esa puerta.
"Los días felices fueron, son y serán peronistas", dicen.
Y no me caben dudas. No me caben dudas.
Gracias.
domingo, 3 de abril de 2016
Pensamiento
El tener incluye el miedo a perder.
(Un domingo cualquier. Con miedo a tener. Y miedo a perder lo que se tiene.)
viernes, 18 de marzo de 2016
Disquisiciones frente al mar
Disquisiciones frente al mar:
1.
¿No será que Freud sentía una profunda envidia por el útero?
En esos años de machismo a ultranza fue fácil creerle al científico que las
mujeres sufríamos envidia del pene y nos sentíamos incompletas por esa falta.
Pero con el correr de la historia, ¿no será hora de revisar la envidia que los
hombres sienten por la falta de útero y su consiguiente imposibilidad de
engendrar y parir? ¿No sentiría Freud esa falta? ¿No habrá sido esa envidia lo
que lo ayudó a construir su histórica y científica teoría?(13/03/16)
2.
Hoy la sensación es que si no nos conectamos no podemos
desconectarnos. Y andamos buscando conexiones para poder estar tranquilos y
desconectar. (15/03/16)
3.
Generosa como es, la playa aspira millones de puchos recién
fumados por aquellos que disfrutan de su calidez tanto como del humo del
tabaco. Acuna bolsas de supermercado que y ya no usan quienes comieron
retozándola. Deglute toneladas de yerba de mates charlados entre risas y
anécdotas. Anfitriona como es, ofrece su mantel de arena tibia a miles de
bandejas y vasitos plásticos que vaciaron de manjares las familias veraniegas.
Sedienta como es, se bebe todas esas latas, botellas y coloridas tapitas de las
gaseosas y cervezas que los adolescentes, y no tanto, se han bebido antes.
Milenaria como es, la costa marina va muriendo pausado en manos del animal
humano que destruyendo disfruta. O disfrutando destruye, da lo mismo. (16/03/16)
4.
Hay colores que existen solo cuando uno cierra los ojos. No
hay azules tan brillantes, ni rojos tan intensos, ni verdes tan sanadores, ni
violetas tan innovadores que los que se ven entre la retina y la relajación del
párpado.
¿En qué lugar habitan esos colores cuando abrimos los ojos y
vemos lo que parece real?
Misterio de este tiempo indescifrable que llamamos
vida. (16/03/16)
5.
“No. No es cielo ni es azul”.
Es mar cosido al bies por esa costura que va de lado a lado en el infinito. Y se vuelve gris y verde y plata y oro cuando el sol le regala su rayo virginal. (17/03/16)
Es mar cosido al bies por esa costura que va de lado a lado en el infinito. Y se vuelve gris y verde y plata y oro cuando el sol le regala su rayo virginal. (17/03/16)
EL SENTIDO DE ESTAR ACÁ
A Lautaro.
Porque siempre de él se trata.
El día de otoño se vistió con las mejores galas de verano en horas de la tarde. En caravana fueron bajando a la playa, turistas y lugareños, sedientos de olas y arena.
Ella se distinguía por su blancura de invierno llenándose los ojos de horizonte sentada en un tronco abandonado en la orilla . Algo de su melancólica ansiedad enunciaba que estaba recién llegada y ávida de amplitud y silencio.
Sin alcanzar a decírselo a si misma comenzó a caminar hacia las olas. Un solo estremecimiento la detuvo en el frío del primer contacto con el agua. Bajó las manos y las hundió en la frescura, se mojó la cara y siguió caminando. Cruzó la primera rompiente y se dejó derribar por la ola más grande que encontró en su camino. Cruzó la segunda rompiente y se tiró de espaldas haciendo la plancha sobre un tramo de mar planchado. Abrió los brazos y se dejó acunar por la inmensidad.
El armado de una ola la elevó hacia el cielo y la zarandeó sin rumbo fijo. Se dejó llevar y desapareció en la espuma. Recién ahí, cuando pudo recuperar la estabilidad, miró hacia la orilla y midió su distancia en el diminuto tamaño de quienes disfrutaban de la arena jugando a la paleta, corriendo un perro o tomando sol. Fue entonces que supo de la extraña soledad que la habitaba. Nadie la miraba. Nadie la esperaba. Nadie se preocupaba por si ella se alejaba demasiado. Nadie sabía que ella estaba ahí, rodeada de la desmesura de agua ondulante. Una inmensa ola le pasó por encima y se vio en un canal de parto pariéndose a sí misma.
Sola. Naciente. Inaugural.
Pensó en su hijo. Siempre piensa en él frente a los grandes deseos o temores. Pensó en esa comunión de almas que la une al él en un para siempre impregnado de vida.
Pensó en su libertad y sus dolores. Los de él.
Pensó en su libertad y sus dolores. Los de ella.
Pensó en ese tiempo en que era imposible que su crío estuviera sin ella y en este tiempo en que casi nunca sabe dónde anda. En este día en que él no tiene idea en dónde está su madre.
Y está bien que así sea, intentó decirse.
Otra ola, violenta, le descontroló las piernas y la revolcó en sal y conchillas. Intentó pararse y no hacía pie. Dudó un segundo, o un milenio. No supo. Intentó dejarse hundir para patear el piso. No pudo. Miró hacia la costa y se dio cuenta de que algo involuntario la había alejado demasiado. "Si me desespero no vuelvo", logró pensar. Se relajó y se dejó hundir. Desde allí abajo empezó a nadar a favor de la corriente sólo cuando la corriente se lo permitía y se vio volviendo a tierra firme. Donde nadie la esperaba. Donde nadie se había enterado que ella estaba sin hacer pie. De pronto sus rodillas se clavaron en la arena. Apoyó las manos y se ayudó a pararse. El agua le llegaba por debajo de la cintura.
Caminó sorteando pozos y resistiendo a la fuerza del agua que ahora la empujaba desde atrás.
Se fue deshaciendo de las olas y de la sal. Con sus dos manos al mismo tiempo estiró hacia atrás su pelo y se refregó los ojos en claro gesto de aclarar la vista.
Giró y miró la inmensidad.
Y reafirmó en ese instante y para siempre que esa esencial soledad incomprensible y esa perfecta imperfección que la había devuelto a la playa tenía un único sentido desde sus ancestros hasta el infinito de futuro aconteceres: su descendencia.
(16/03/16)
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Stella Matute
miércoles, 24 de febrero de 2016
Cuando amenazan los protocolos
"No se van a animar" leo, y sonrío con los ojos
llenitos de agua y un alarido que viene del fondo mismo de la historia me
susurra "sí, se van a animar se animaron se animan y se animarán son
asesinos y se han animado ya unas cuantas veces a lo más atroz de la historia.
Sí se van a animar porque para eso vinieron. Porque ya lo hicieron y están
desesperados por volver a hacerlo. Ya nos han bombardeado, nos han fusilado,
nos han torturado, nos han desaparecido, nos han robado los hijos. Ya lo han
hecho. ¿Por qué no volverían a hacerlo?"
Me seco las lágrimas y miro hacia el lado más luminoso de la
memoria y allí están mirándome por sobre mi tristeza, por sobre mi desazón y
desde un silencio ensordecedor me preguntan "qué van a hacer qué van a
hacer aquí estamos nosotros presentes ahora y siempre necesitamos que hagan
algo ya saben cómo ya saben qué sólo háganlo"
Y miro al cielo y los helicópteros amenazan y llamo a una
amiga y le dijo qué hacemos y decimos vamos.
Y vamos.
Aunque se animen y apliquen protocolos ahí estaremos. Por
esas voces. Esos alaridos. Por las balas que nos mataron antes y nos volverán a
matar si los dejamos.
Vamos.
No nos han vencido.
No nos vencerán.
viernes, 12 de febrero de 2016
Hermano
El 12 de febrero es el cumpleaños de mi hermano. Sí, tengo un hermano.
Las dos últimas veces que lo vi fue en los velatorios de mi madre y de mi hermana.
No sé si volveremos a vernos alguna vez.
Muchas veces me pregunto cómo es que la vida me dio una hermana tan hermana y un hermano tan ajeno.
¿Qué fue lo que pasó? ¿Cuál fue la causa de la debilidad de ese eslabón en la cadena fraterna?
Aún con la distancia en tiempo, espacio y sentimiento la sangre reclama. La fecha se impone con la fuerza de ese vínculo que es para siempre. Y ya sabemos que el para siempre es mucho tiempo.
Sólo le deseo buenas cosas, a pesar de los pesares.
Desde ese hilo invisible que nos une aunque no parezca, lo pienso. Lo siento.
Sí.
Lo siento.
"Lo siento tanto" ...
"Lo siento mucho", como suele decirse frente a lo irremediable.
Las dos últimas veces que lo vi fue en los velatorios de mi madre y de mi hermana.
No sé si volveremos a vernos alguna vez.
Muchas veces me pregunto cómo es que la vida me dio una hermana tan hermana y un hermano tan ajeno.
¿Qué fue lo que pasó? ¿Cuál fue la causa de la debilidad de ese eslabón en la cadena fraterna?
Aún con la distancia en tiempo, espacio y sentimiento la sangre reclama. La fecha se impone con la fuerza de ese vínculo que es para siempre. Y ya sabemos que el para siempre es mucho tiempo.
Sólo le deseo buenas cosas, a pesar de los pesares.
Desde ese hilo invisible que nos une aunque no parezca, lo pienso. Lo siento.
Sí.
Lo siento.
"Lo siento tanto" ...
"Lo siento mucho", como suele decirse frente a lo irremediable.
viernes, 30 de octubre de 2015
"DELIA. Crónica de un abrazo"
DELIA. Crónica de un abrazo
Un libro de Stella Matute editado por Grupo Editorial Sur/Lamás Médula
El 19 de octubre, a las 19 hs., se presentó en Argentores mi libro/abrazo, "DELIA. Crónica de un abrazo".
Fue una noche visceral. Llena de amores esenciales. Podríamos llamarla "La noche de los Abrazos largos" o "La celebración del abrazo".
Fue una noche perfecta. Con las cuotas de amor, de emoción, de nostalgia, de alegría, y de recuerdos en exacta dimensión
El acto formal estuvo organizado por Fernando Musante y contó con la participación de Ture Salvatore (editor responsable), Olga Cosentino (responsable del Prólogo), la actriz Mónica Santibañez, el actor y cantante Francisco Pesqueira y el músico Lautaro Matute.
Miguel Polizzi, María Guadalupe Matute, Mónica Kerzsberg y Marcelo Bucossi aportaron sus voces y sus emociones para leer textos de Delia incluidos en el libro.
Palabras de Olga Cosentino para la presentación de
“Delia – Crónica de un abrazo”, el 19/10/15
Hace apenas dos días, con la sobriedad que impone la veda electoral, una mayoría de argentinos evocamos esa jornada epifánica que fue el 17 de octubre del 45. Quiero recordar acá un párrafo del discurso que el entonces Coronel Perón pronunció frente a la multitud que exigía su presencia al grito de “queremos a Perón”, al cabo de varios días agónicos con el líder preso en Martín García. De aquella arenga improvisada –digo- quiero evocar el pasaje en que aconsejaba al pueblo: “Únanse y sean más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa Patria”.
Dicho esto, permítanme que evoque a los hermanos acaso más míticos y remotos, a Caín y Abel. Y como cito en el prólogo del libro que aquí se presenta, la referencia es un párrafo de Jorge Luis Borges en El Elogio de la Sombra donde dice: “Abel y Caín se encontraron después de la muerte de Abel... Se sentaron en la tierra, hicieron un fuego y comieron. Guardaban silencio, a la manera de la gente cansada cuando declina el día. En el cielo asomaba alguna estrella que aún no había recibido su nombre. A la luz de las llamas Caín advirtió en la frente de Abel, la marca de la piedra. Dejó caer el pan que estaba por llevarse a la boca y pidió que le fuera perdonado su crimen. Abel contestó: “¿Tú me has matado o yo te he matado? Ya no recuerdo; aquí estamos juntos como antes.”
La fuerza del vínculo fraterno, su capacidad de fortalecer a sus integrantes cuando se unen ante la adversidad, su supervivencia, a veces más allá de la misma muerte, ha sido desde siempre motivo de análisis y reflexión para las ciencias humanas y ha dejado su huella en la leyenda, en la historia, en la política, en las artes.
El libro que hoy presenta Stella Matute no sólo suma una nueva marca al campo complejo e inabarcable de ese lazo (tanto el sanguíneo como el afectivo) sino que, por alguna razón, no elegida pero no por eso menos simbólica, aparece ante todos nosotros en continuidad casi inmediata con un 17 de octubre en el que se ha celebrado precisamente aquel acontecimiento cuando, por primera vez, Perón saludó desde el balcón de la Casa de Gobierno abriendo sus brazos en un gesto que devendría emblemático, como queriendo abrazar, cobijar, a una multitud plebeya y leal.
Y no casualmente, al menos para mí, este libro llamado “Delia” lleva como subtítulo “Crónica de un abrazo”. Y no acaban ahí las correspondencias, porque lo que nuestra querida Stella nos entrega con su Delia – Crónica de un abrazo es, sí, el homenaje de su amor a la hermana que el destino le arrebató tempranamente, pero no es sólo un llanto o elegía fúnebre, ese género poético que desde el Renacimiento tuvo exponentes de la estatura de Sor Juana, de Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre, de García Lorca en su Llanto por Ignacio Sánchez Mejía, o de nuestro Juan Gelman a la muerte de Emilio Jáuregui, el primer periodista desaparecido-asesinado durante el onganiato. No, el libro de Stella Matute es, en términos literarios, un acto poético de libertad y de resistencia ante toda adversidad, incluida la muerte.
Stella no nos entrega sólo una elegía fúnebre sino que la entreteje con una épica, la de su vida junto a su hermana Delia, y con un drama: el de sus propias vidas y el del país, incluyendo episodios felices y etapas tenebrosas, golpes militares, dictaduras, crímenes de lesa humanidad, exilios, regreso a la democracia y, desde hace doce años, un nuevo amanecer para los derechos a una identidad nacional fundada en la verdad, la memoria, la justicia y la igualdad. Estamos ante una obra que articula elegía poética, épica y drama; un libro que ustedes van a leer con la fascinación que lo biográfico sólo puede despertar cuando, como en este caso, exhibe el encanto de una prosa exquisita, en la que al lector le es permitido asomarse a la riqueza interior de dos mujeres excepcionales. Tan excepcionales que, aunque una de ellas esté muerta, las dos están vigorosamente presentes en las páginas de Delia – Crónica de un abrazo. Tan excepcionales que las dos, como aquí puede leerse, coinciden no sólo en el sufrimiento que provoca la pérdida de lo amado sino en entender que la muerte, a pesar del misterio que encierra, no es tan poderosa como se pretende. Y no lo es porque depende necesariamente de la vida. Sólo lo vivo puede morir confirmando, de ese modo, su existencia. Delia y Stella son, en este libro, dos mujeres luminosas y valientes que le han perdido el respeto a la Muerte y no aceptan rendirse ante el dolor que provoca. Delia y Stella son dos mujeres que resisten. Como recuerda Stella que escribió Delia en el poema que le dedicó, en julio de 1988: “Que se jodan la Muerte, el Silencio y la Nada” Que se jodan, digo yo, tomándole prestada la frase a ambas, porque aquí está, a pesar de todo, “Delia – Crónica de un abrazo”.
Diapositivas en video de la noche de la Presentación:
Para toda la información de "DELIA. Crónica de un abrazo" en: www.deliacronicadeunabrazo.blogspot.com.ar
ALGUNAS OPINIONES:
DICE HÉCTOR PUYO: "Leí tu libro, queridísima compañera. Qué dulzura, que elevación de sentimientos. Yo no tuve hermanos pero me pusiste delante de un vínculo delicioso. Tu corazón es enoooooorme. Beso grandote. H.
DICE IVONNE FOURNERY: "Mi muy querida Stella: Siete días me ha llevado leer tu indescriptible libro. ¡Es tan intenso y extenso! No podría, so sabría hacerte una devolución porque todavía sigue dando vueltas dentro de mí. Y seguirá hacéndolo. Estas pocas líneas sólo pretenden decirte que nunca, nunca, NUNCA tuve una experiencia como ésta. La mezcla de la belleza con el dolor era tal qeu por momentos me era imposible saber cuál era la figura y cuál el fondo. Comparto cada una de tus furias, y me ayudan a drenar las mías. No hay consuelo posible. Ni lo habrá. Sólo el privilegio de haberla tenido. Que tampoco alcanza porque ya no está. Lo único que me permite es asombrarme frente a esas sonrisas que no sé de dónde sacás las fuerzas para ponerte en la boca y no desairar a quienes intentan aplacar tu estado permanente de carne viva. Es un acto de amor a la altura de Delia. Y que sigas viviendo. Y trabajando. Y sintiendo. En cuanto a mí, no tengo modo de agradecértela, porque desde ahora ella no sólo está dentro de mí sino de todos los que hayamos transitado ese abrazo. Plenamente conciente de que tampoco eso sirve para nada. Mil gracias. Te quiero con toda el alma."
DICE LEONARDO ROMANI: "Stella Matute hoy "Crónica
de un abrazo" me acompañó durante todo mi día. Primero lo leí de principio
a fin, luego abriéndolo en cualquier página, al azar. Es un libro precioso,
tanto Delia como vos escriben desde la trinchera, palabras como
fusiles..."
DICE JUAN JOSÉ CARRERÓ: "Querida Stella, acabo de terminar de leer el libro y te aviso que no sólo me pareció colosal sino que pasará a ser uno de mis libros de culto, de esos que se releen siempre que se los necesita. Fue un placer hacerlo y seguramente lo será cada vez que lo haga. Un beso"
DICE MARÍA TERESA DIFALCO: "Querida Stella Matute, hace ya unos cuantos días que ando buscando palabras, esas palabras que puedan reflejar fielmente lo que sentí al leer tu libro "Delia, Crónica de un abrazo", y se me esta haciendo difícil, que cosa no? yo que siempre ando con las palabras de aquí para allá pintando los paisajes de mi corazón,ahora no encuentro la exacta, la justa, la que te diga lo que sentí al leerte, seguro sabes que la emoción estaba de antes, que me vine con ese libro pegadito a mi cuerpo, ansiosa por leerlo, porque sabia que en el te iba a encontrar y que encontraría a Delia, y que la iba a querer tanto como te quiero a vos, y así fue, ahí están las dos, en ese ir y venir hermanadas, en ese intercambio de vida, por momentos me sentí espectadora de ese amor y en otros, participe de momentos que a su vez me llevaban también a mis vivencias, la emoción estuvo siempre, en cada pagina, en cada foto, pude reírme con las risas de ustedes, sentir la ternura de ustedes, estuve allí, en cada poema, en ese relato tuyo tan perfecto pero tan devastador a veces y tan sencillamente bello siempre, aun en el dolor, aun en la ausencia. Gracias por esa crónica Stella, gracias por "ese traje de Delia que cosiste con la desnudez de tu dolor" pero que de alguna manera, permite celebrar ese abrazo para siempre. con amor y admiración hacia vos inmensa Matute, yo sigo buscando la palabra."
DICE MAR STIEBEN: "Stella, tu libro me ha hecho reir,
llorar, emocionar, angustiar, volar... gracias! Mil gracias por esa palabra que
abraza desde el corazón!"
DICE MÓNICA SANTIBAÑEZ: "Acabo de leer tu libro, querida Stèl. Anduve por el recorrido hondo, amargo, interminable del dolor. Pero a la vez, en el mismo instante y con la misma intensidad, sintiendo el profundo, infinito, dulce y radical amor de las dos, y de cada una. Gracias y abrazo inmenso."
DICE EMILIA GOITY: "Matu, bellísimo el libro. Bah... Si es que la belleza puede abarcar tanto
dolor. Todos los sentimientos se hacen palpables a través de las palabras. Impresionante. Me lo devoré en dos minutos."
DICE ALEJANDRO MATEO: "Quería un tiempo que fuera
"ese" y no uno entre un montón de otros tiempos, y lo encontré.
Entonces me entregue al abrazo. A esa crónica de eterno amor que es
"Delia". Gracias bonita, por compartir cada palabra tuya y cada
palabra de Delia... bellas voces con el corazón en la mano. En
"Delia" está, nace, inaugura un decir sobre la perdida y lo que no es
igual a entonces, ni podrá serlo. "Delia" entonces es un canto de
iniciación, un pasaje a mirar el gran amor ...mas allá ...sobre todas las
cosas. Te quiero mucho. Te agradezco otra vez ´Delia´. "
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