martes, 18 de septiembre de 2018

Un nuevo 18 de setiembre



18 de setiembre de hace ya tanto tiempo. Tantos años, décadas, siglos y milenios. Y ayer nomas.
Desde aquellos mendocinos 15 años en que perdí a mi padre ha pasado "muchaguabajoelpuente"... Desde la ignoracia del dolor adolescente al desgarro de comprensión de la adulta que intento ser. Desde el silencio al alarido. Desde el absurdo paso del tiempo hasta el calor de su callosa mano sobre la mía en un dulce sueño de madrugada...
A veces recuerdo su voz.
Otras, su olor. A gomina y tabaco. A laburo y perfume.
Me sobran ausencias ahora para recordar anécdotas.
Me faltan rincones donde desplegar recuerdos.
Lo extraño.
Como hace ya tantos años. Es increíble pero lo sigo extrañando. A veces, muy pocas, me visita en sueños. Como aquel 18 de setiembre en que lo soñé en el exacto momento en que se moría.
Desde aquel día en que bajando del micro en Constitución, en el que llegué de mi San Rafael natal, Delia me decía, con sus manos en mi cara: "Sí... el papi está bien... él ya está bien..."
Y hace ya tantos años... tantos...
Y fue ayer. Y hace un siglo. Y un instante.
La absurda lógica del tiempo... que es mentira que consuela... sólo acomoda un poco. Y por un rato.
Papá. Mi papá. El papi, al decir de mi infancia mendocina.
Y su ausencia sumada a las ausencias.
¿Será eso la adultez? ¿Será ir sumando ausencias?
Y un dolor que no termina. Y comienza en cada dolor que se va sumando.
Terror del tanto tiempo que vendrá sumando ausencias que se suman al tanto tiempo que pasó.
Pero aquí estamos.
18 de setiembre. De hace ya tanto tiempo... Recuerdo todo en cruda cronología del dolor. Cada detalle, cada momento. Sólo que ahora no tengo con quién recordarlo.

No hay comentarios: